Análisis

La Liga Mayor de fútbol en este país ha comenzado con una característica notable, que talves pocos han notado:

Futbol agresivo, futbol de ataque, y buenos goles.

Para quienes, como quien escribe, siguen la liga desde hace varios años, no se ven lejanos los días en que el mejor gol de la semana era el despeje largo de un portero, que “de chiripa” brincó un metro antes que el despistado rival, y se convirtió en gol.

Este año no ha sido así; el guatemalteco Marco Pappa, los argentinos Morales y Espíndola y el francés LeToux han brillado con remates potentes y bien colocados.

Fredy Montero y Will Johnson, este por desgracia contra Sounders, brillaron con espectaculares “voladas de paloma” para anotar de cabeza.

Las cosas mejoran.

Otro indicador de esta mejora en el nivel de juego es, sin duda, una mayor complejidad en las jugadas de “pelota quieta”, los tiros libres y de esquina.

3 de los 4 goles en el 2-2 entre Sounders y Real Salt Lake se generaron en jugadas “de laboratorio”.

Un rapido pase atrás, y un centro cerradísimo para el gol de Johnson, un casi perfecto tiro libre de Ljungberg al segundo palo, encontrando a Marshall, y el tiro de esquina con que Saborío empató a Sounders, son ejemplos de precisión y disciplina táctica.

Disciplina en la que Sounders tiene que mejorar, porque no anda bien.

La semana pasada el equipo verde cayó en casa tras un tiro de esquina en que Leo perdió de vista el balón, y rechazó mal, cuando le cayó encima.

El sábado se entregó el empate porque Brad Evans siguió como sabueso a Saborío, pero todo el tiempo lo miró a él, no a la bola, y el “Tico” lo castigó con impecable cabezazo, al balón.

Esta es una tarea clara, en la que el técnico tiene que mostrar su valor para el equipo.

Suerte pare Sigi en su misión. JRP