El futbol del mundo ha cambiado mucho en los últimos 10 años, el crecimiento de los torneos internacionales ha forzado este cambio.
Ahora los equipos buenos enfrentan partidos dos veces por semana la mayor parte del año, y eso pone a prueba la profundidad de sus planteles.
Ya no se trata de “ponerle atención o no” a un torneo, deben cumplir lo mejor que pueden; a veces no pueden.
Es el caso de los Pumas en México, que perdieron el invicto mexicano en casa contra equipos de la MLS, y es el caso también de Sounders a mediados de esta semana.
Un lesionado del sábado, sumado a dos titulares golpeados desde antes, un suspendido y 4 piernas cansadas, las de Montero y Alonso, obligaron a Sigi Schmid a saltar a la cancha con el martes, con un equipo realmente mediocre, y la diferencia se vio en el marcador.
Solo Keller y Jhon Kennedy Hurtado formaron en la columna vertebral; Samyang y Carrasco juntos hicieron menos que Alonso solo a veces, y adelante Noonan, Jaqua y Levesque, mostraron que son de nivel apenas para el lado bajo de la MLS.
Los ticos se vieron mejor en el dominio del balón, con todo y que descansaron al uruguayo pepe Cancela; mientras los suplentes Sounders hacían pases malos, le pegaban al viento y centraban a las manos del sólido portero visitante.
Sounders no tiene 15 jugadores de gran nivel, ni siquiera 11, por eso cuando 4 de sus mejores fichas no están, la diferencia es enorme.
Es la misma que se notó contra Manchester United, donde se jugaron 45 minutos al tú por tú, terminando 1-0, y luego entraron los suplentes y se comieron seis.
Es la realidad del futbol moderno y es la realidad de Sounders, por lo menos el entrenador ya debe saber con qué cuenta.
Porque lo que queda es lo difícil, jornada por la Copa MLS, final de Open Cup y tratar de seguir en “Concachampions”.
Se va a necesitar que Montero, Fernández, Friberg y Alonso estén no solo sanos sino “finos”, para por lo menos tener una opción de terminar el año con un título y un tiquete al baile continental. JRP
