BUENOS AIRES (AP) — Banfield, en un insólito final del torneo, salió campeón por primera vez en sus 113 años de historia pese a su caída el domingo 2-0 en su visita ante Boca Juniors, cuyo artillero fue Martín Palermo, en la última fecha del Apertura del fútbol argentino.
Su escolta Newell’s Old Boys no aprovechó esa derrota, ya que también perdió 2-0 en su casa ante San Lorenzo.
“Hoy perdimos, pero sin duda fuimos los mejores”, dijo el técnico de Banfield, Julio César Falcioni. “No hay ninguna duda de que somos campeones en forma merecida”.
Falcioni recordó que Banfield tuvo la defensa menos vencida con 11 goles, cuatro menos que Newell’s, y que el máximo goleador del campeonato fue el uruguayo Santiago Silva, con 14, dos más que Federico Nieto, de Colón.
“Esas son cifras incuestionables. Fuimos los mejores”, agregó Falcioni. ex arquero de Banfield y del América de Colombia, entre otros equipos.
Una victoria de Newell’s le hubiese dado el sexto título en su historia.
Banfield, fundado en 1896 por mayoría de ingleses y algunos escoceses e irlandeses, terminó con 41 puntos y Newell’s, también de origen británico, se quedó en 39.
Vélez, con un partido menos, tiene 34, al igual que Colón e Independiente.
Palermo, después de 750 minutos sin goles, convirtió en el mítico estadio “La bombonera” a los 7 minutos de penal, y a los 59 tras un pase de Nicolás Gaitán.
Newell’s, en su casa en la ciudad de Rosario, no sacó provecho de esa situación ya que cayó con goles de Fabián Bordagaray a los 10 y 70 minutos.
“Hay mucha tristeza, sobre todo por cómo terminó nuestra campaña, con una derrota. Es increíble haber perdido”, dijo el técnico de Newell’s. Roberto Sensini. “Había mucha ilusión pero no pudimos ganar”.
Dos minutos antes el arquero de Newell’s, Sebastián Peratta, le atajó un penal a Cristian González, volante de San Lorenzo.
“No quisimos festejar en la cancha por respeto a la gente de Boca”, dijo el colombiano James Rodríguez, de 18 años. “Pero en el vestuario el festejo fue una locura total”.
Los jugadores de Banfield apenas festejaron en la cancha de Boca. La gran recepción los esperaba en su estadio Florencio Solá, de la vecina ciudad de Banfield, donde unas 30.000 personas estaban expectantes para darles la bienvenida.
