BARCELONA (AP) — Esta vez el Real Madrid jugó mejor que el Barcelona, pero el generar más ocasiones de gol tampoco le valió para ganar de visitante en el Camp Nou y cayó eliminado de la Copa del Rey al empatar 2-2 en el partido de vuelta de los cuartos de final.
El cuadro merengue cedió así su corona en la competición que ganó el año pasado, precisamente contra el Barsa en la final, el único triunfo del Madrid de José Mourinho contra el conjunto de Pep Guardiola.
El coloso barcelonista sigue siendo territorio maldito para el portugués, después que Pedro Rodríguez y Dani Alves anotaran al final de la primera parte y los goles de Cristiano Ronaldo y Karim Benzema en la segunda resultaran insuficientes tras el 2-1 azulgrana en la ida.
Mourinho finalmente desoyó el clamor popular y alineó a Pepe, además de sorprender con la inclusión de Fabio Coentrao y el argentino Gonzalo Higuain en el once, sacrificando a Benzema. “Venimos aquí a ganar. Estábamos motivados y los jugadores han hecho un gran partido”, afirmó el técnico, quien se negó a arrepentirse del planteamiento de la ida y volvió a insinuar que su equipo había sido perjudicado por la labor arbitral. “He escuchado en el vestuario que aquí es imposible ganar”. Horas antes, Athletic de Bilbao superó 1-0 al Mallorca y avanzó a las semifinales de la Copa.
