Luis Homero Echeverría
Agencia Reforma
SANTOS, Brasil 9-Jun .- Para Guillermo Ochoa la tercera sí es la vencida. Por fin, después de dos intentos, alcanzó la titularidad del Tri en una justa mundialista.
Ochoa fue suplente en los Mundiales de 2006 y 2010, el primero incluso debajo de su máximo competidor de esta ocasión, Jesús Corona, en el escalafón que tenía entonces el técnico Ricardo La Volpe.
En Alemania 2006, el titular fue Oswaldo Sánchez. El fallecimiento de su padre provocó que el portero se ausentará de la concentración ya en suelo germano, lo que puso en alerta al cuerpo técnico y se manejó a Corona como el arquero que, en dado caso, jugaría en su lugar, lo cual dejó a Ochoa en la tercera posición.
Para Sudáfrica 2010, el pasado reciente apuntaba a que Ochoa aparecería en el once. Sin embargo, de última hora Javier Aguirre convocó a Óscar Pérez y decantó por él como titular.
Corona no sólo ya no jugó aquel primer partido en Alemania porque Oswaldo retornó a tiempo. Tampoco acudió al de 2010 tras involucrarse en una riña en un bar en Guadalajara, de la que intentó evadir participación al decir que lo confundieron con un primo. Al final aceptó su responsabilidad.
Chuy mantuvo una línea de recuperación en el Tri durante el periodo de José Manuel de la Torre, al grado de reforzar al conjunto olímpico y ganar el oro.
Si bien desde su llegada a la Selección, Herrera se ha expresado de la mejor manera de Corona, la realidad marca que su primer juego con él fue hasta el 28 de mayo ante Israel, el cual no acabó por un golpe en el cuello.
Ochoa se apoderó del puesto en la recta final y será él quien defienda la meta del Tricolor en Brasil.
