En el futbol profesional siempre hay partidos que los técnicos llaman definitorios, que marcan el rumbo de la temporada para el Club, el del miércoles en Dallas puede ser eso para Sounders.
Se debe tener en cuenta que el equipo estuvo sin Gspurning, Johansson, Alonso y Fernández, que Montero y Rosales jugaron medio tiempo y que se alinearon tres juveniles de mínima experiencia, Caskey, Cato y Andy Rose.
A pesar de esto el equipo respondió muy bien en defensa, el joven porterito, Meredith, de hecho salvó un tiro que le remataron de cabeza a menos de tres metros y mandó al palo.
El equipo gana confianza atrás.
Los juveniles, totalmente desconocidos hace seis meses cuando la afición “moría” por Fucito y Neagle, cumplieron con decoro, cada carrilero le envió un pase de gol a Montero a pesar de ser en el papel muy inferiores a Rosales y Fernández, los “lanzadores” de costumbre.
El equipo pudo manejar con solidez ausencias en la media.
Adelante Montero encontró la fórmula de anotar dos veces en condiciones difíciles. No dejó de sonar chistoso el comentario de Kasey Keller en inglés por la TV, “la pelota rebotó y le quedó servida cómodamente a Montero”, dijo tras el segundo gol.
“Really?” como dicen en su idioma, Kasey, como comentarista de fútbol, es un excelente portero: el balón rebotó bajo y Montero se jugó el cuerpo en una “paloma” de mucho riesgo, goles con ese nivel de dificultad los hacen pocos, muy pocos, en esta liga.
El equipo vuelve a tener la presencia de su goleador.
Defensa férrea, media versátil, delantera con la capacidad de ponerla dentro frente a diferentes clases de equipos.
¿Se pueden sonar las alarmas? ¿Es Sounders un candidato de más peso este año que en anteriores?
Con apenas de 9 de 39 jugados es sin duda temprano, pero quien escribe ha comenzado a sentir algo de optimismo.
JRP
