Clásico con amor a chilango

Efraín Palomino Morales

La Raza del Noroeste

Estamos a dos jornadas de llegar a la mitad del torneo y el caldo del futbol mexicano más bien parece sopa aguada de partido llanero por el mal nivel que ha tenido la Liga MX en el Clausura 2014. Malos partidos, pésimos arbitrajes, poquiteras entradas y un ánimo de la… corneta por la violencia y el racismo que se ha dado en algunos estadios, sin embargo, siempre hay partidos que encienden nuevamente la llama de la pasión y el clásico entre América y Pumas levanta hasta los muertos de los panteones… y a uno que otro fanático de las churronovelas que también están pal perro.

Mientras tanto, en la cantina La Cáscara de Seattle las opiniones, como siempre, estaban encontradas.

“¡Ya lo pasado, pasaaado, no me interesa! ¡Ya lo viví y lloré, todo lo mal que jugaron mis Pumas quedó en el ayer! ¡Ya olvidé, ya olvidé, ya olvidé! ¡Pido un aplauso para el buen futbol que a mis Pumas ha llegado! ¡Mil gracias por tantos y tantos puntos! ¡Vivo enamorado, y me enamorado, qué feliz estoy! ¡Ya todo he olvidado, vive en el pasado, ya le dije adiós!”, cantó don Pedro con botella de tequila en mano y más feliz que candidato a diputado con su bono navideño.

De pronto, a la cantina llegó el Chido One y con el pecho más ancho que pavo decembrino, a sus Águilas una canción les dedicó. “¡Soy el jefe de jefes señores, me respetan en toda la liga y a mis Águilas nunca van a mirar en partidos moleros, porque al América el periodista lo quiere y si no la amistad del Piojo se pierde! ¡Muchos gatitos que apenas nacieron ya se quieren pelear con mis Águilas, si pudieran estar a mi altura pues tendrían que pasar muchos años, y no pienso dejarles el puesto donde mis cremas en los clásicos se la pasan ordenando!”, cantó a todo pulmón el chilango americanista, retando con la mirada a su eterno y chilango rival.

Ambos se miraron como queriendo pelear, como si fueran Popeye y Pluto; como el coyote y el correcaminos; como el Santo y las momias. Ambos chocaron sus copas y se dispusieron a vivir juntos este clásico que, como los buenos vinos, entre más añejo más sabroso. ¡Y hagan sus apuestas señores, que las Águilas a los Pumas van a desafiar!

El chanflazo es para el buen momento que viven los cinco equipos más ganadores del futbol mexicano y es que desde hacía mucho tiempo que no comandaban la Liga MX. Esta es una buena noticia por dos cosas: la afición de los “grandes” tienen motivos para soñar en levantar el título y el técnico de la Selección Mexicana, Miguel Herrera, puede estar tranquilo con el nivel de los jugadores mexicanos que sostienen a estos equipos.

El calcetinazo es para el villano favorito de la prensa deportiva mexicana (y conste que ese lugar lo perdió el Cuau desde que va a misa los domingos). Hay tienen que Carlos Vela volvió a ser nota por marcar el gol de la victoria de su equipo a inicio de semana, sin embargo, también tuvo la “delicadeza” de aclarar que ni en el Play Station jugará el próximo Mundial. Y como diría Juanga ¿pero qué necesidad de decir eso pues?

El desempance es para el “Piojo” Herrera y es que por fin se decidió a traer del otro lado del charco a lo mejorcito que tenemos en el futbol de Europa para el partido amistoso ante Nigeria: Héctor Moreno (Espanyol de Barcelona), Guillermo Ochoa (Ajaccio), Javier Hernández (Manchester United), Giovani Dos Santos (Villarreal), Javier Aquino (Villarreal), Héctor Herrera (Porto), Diego Reyes (Porto) y Andrés Guardado (Bayer Leverkusen).

¡Nos chutamos la próxima!