Edgar Contreras
Agencia Reforma
MÉXICO, DF – Marco Jiménez, volante del Querétaro, sería uno de los dos implicados en el caso del dopaje por clembuterol.
Una fuente enterada del caso informó a CANCHA que el jugador de los Gallos Blancos viajó ayer a la Ciudad de México para ponerse a las órdenes de las autoridades de la Federación Mexicana de Futbol, aun sin estar citado.
El Querétaro habría considerado que esa era la mejor postura para que Jiménez exhibiera que no hubo dolo luego de la aparición de clembuterol en su organismo y que esta cuestión fue meramente accidental, es decir, por la ingesta de alimentos contaminados.
El jugador ha recibido todo el apoyo del club y mientras concluye la investigación entrena de manera normal con el equipo, como este martes lo hizo, a la espera de poder jugar el viernes contra Chiapas, aunque dicha situación parece muy complicada.
No obstante, ayer no tuvo participación en el duelo de la Copa MX entre los Gallos Blancos y el Atlético San Luis.
En el caso de Amaury Escoto, otro de los jugadores que acudieron al antidoping en la Jornada 1, el Querétaro no recibió notificación.
El otro futbolista que dio positivo militaría en otro club. Ayer, el asesor médico de la FMF, Santiago Echevarría, dijo que le sorprendía que ambos casos se produjeran con tanta distancia de por medio.
Las autoridades no descartan la hipótesis de una ingesta accidental, pero eso se sabrá hasta que se publiquen los niveles de Clembuterol que arrojó la prueba “A”. No se ha informado si el futbolista ya solicitó abrir la prueba “B”.
