Jorge Rivera
La Raza del Noroeste.
Terminö el año para los Sounders de Seattle; el equipo no pudo remontar a un Galaxy que defiende bien, y que capitaliza sus opciones mucho mejor que el equipo de casa.
La derrota 2-1 en Los Angeles llegó de la mano de David Beckham, sorpresivamente recuperado de la lesión que, hace poco más de un año, lo dejó fuera del mundial de fútbol.
Beckham fue certero, dos centros suyos encontraron las cabezas Edson Buddle y Omar González, y sus remates vencieron a Keller para dejar a Sounders, con resultado similar al 2009; Campeones en la Copa de los EEUU, y eliminados en primera ronda de la liguilla.
Sounders se prepara ahora para decidir que jugadores quedarán “Protegidos” del Draft de Expansión el 24 de Noviembre, y a quienes perderá ese día, cuando los equipos de Vancouver y Portland escojan 20 jugadores de entre los transferibles de la MLS.
Ahora la atención del fútbol en este país se centra en los cuatro equipos sobrevivientes, y en sus duelos de este fin de semana, a un partido, por un cupo en la final; veamos sus posibilidades.
Los Angeles Galaxy
Es el equipo grande que queda vivo en la liguilla, subcampeón el año pasado, con 2 títulos de Copa MLS y 1 de Copa CONCACAF, es el equipo con más seguidores en la MLS, después de Sounders.
Galaxy entró en proceso de reorganización hace 3 años, luego de varias temporadas mediocres, y entregó las riendas del equipo a Bruce Arena, el técnico más premiado del fútbol en EU.
Arena cambió casi completamente la defensa del equipo. Trajo, en medio de algunas críticas, un portero extranjero y experimentado, el jamaiquino Donavan Ricketts, y firmó el mejor defensa juvenil de la promoción 2009, el méxico-americano Omar Gonzalez, un muchacho hijo de familia de Nuevo León, que por algún motivo escapó a los ojos de la selección mexicana, y ahora es promesa del equipo de “las barras y las estrellas”.
El trabajo defensivo lo complementan un par de jóvenes, De la Garza y Franklin, y experimentados internacionales que rotan según la necesidad del partido; Eddie Lewis, Dema Kovalenko, Gregg Berhalter, entre otros.
Adelante, Bruce Arena saca provecho de la pareja Beckham y Donovan que juegan lejos el uno del otro, abriendo la cancha para el punta, Edson Buddle, y apoyados ocasionalmente con las variantes del juvenil y talentoso brasileño, Juninho.
Galaxy es el favorito, aunque su próximo escollo, el FC Dallas, es quizás el más difícil.
FC Dallas
El equipo que más mejoró en el 2010 viene de una de las ciudades con más potencial, y menos resultados de la MLS.
A pesar de ser uno de los mercados más grandes del país, de estar en el estado con mejores escuelas de fútbol juvenil (Texas), y de una alta proporción de población hispana, el
FC Dallas genera poco interés en su ciudad, apenas 10 mil espectadores de promedio.
Las razones se debaten entre directivos y medios, una puede ser su estadio, construído para el fútbol nuestro, pero ubicado 25 millas al norte del centro de Dallas; es como si el estadio de Sounders fuera en Everett, y no en el corazón de la ciudad; ¿cuánta gente los seguiría cada semana?.
En la cancha, Dallas fue cocinando la alineación ideal alrededor de talento hispano y experimentado, liderado por un “enganche” colombiano, David “el maestrico” Ferreira, y con contribuciones importantes de los laterales Marvin Chávez (Honduras) y Jahir Benites (Colombia); adelante, otro “cafetero” (Milton Rodriguez) aporta la cuota de goles.
El entrenador del equipo, el Profesor Hellas Hyndman acaba de ser nombrado “Entrenador del año”; el equipo trajo fútbol de ataque y velocidad, y llega de eliminar al actual campeón, el Real de Salt Lake.
FC Dallas perdió con el Galaxy hace unas semanas en el mismo estadio pero, aún así, siguen siendo el peligro mayor para los albos.
Colorado Rapids
Uno de los menos conocidos de la liga, al menos entre los lectores del Noroeste, los Rapids no llegaban hace rato a temporada, y su estilo de fútbol bastante “a la europea” no genera mucho seguimiento de la prensa especializada.
Dueños tambien de estadio propio, pero en una zona no muy central de Denver, el equipo es otro de los que “sufren” para permanecer financieramente viables en la liga, apenas 13 mil aficionados promedio, estancados comparado con el año pasado.
Los Rapids han tenido como entrenador durante los dos últimos años al inglés Gary Smith, con algo de experiencia en segunda y tercera división en ese país; bajo su mando han jugado un fútbol de velocidad y centros buscando un “9” grande y efectivo, Conor Casey.
La fórmula ha dado resultado principalmente porque tiene uno de los carrileros más rápidos y peligrosos de la liga, el jamaiquino Omar cummings, que cuando no la centra entra en carrera y anota.
El único hispano de la titular, el argentino Pablo Mastroeni, es un mixto clásico que apoya el ataque desde el borde del área; el equipo utiliza muy poco al “Piojo” López, que aún sigue activo en el plantel.
Colorado no tiene la mística de los otros tres rivales en esta contienda, pero será local el sábado y eso podría ayudar a darle el paso a la final; en todo caso, haber llegado aquí es premio, para el modesto equipo.
San José Eartquakes
Sin duda el “Gallo Tapado” de la MLS 2010, vino de atrás para delante, con un comienzo de temporada mediocre y similar al 2009; pero en el verano hizo cambios que otros no hicieron, y ahora está en semifinales.
Los terremotos son un equipo que gana y pierde, apenas han empatado un juego en los últimos dos meses; no se achican frente a rivales grandes y así lograron anotarle 3 goles al
Red Bull, para sacarlos del torneo.
Los expertos dicen que Frank Yallop, entrenador por varios años del equipo y considerado una de las mentes brillantes del “soccer” en este país, ha sabido ganar los partidos a punta de estrategia, rotando de manera creativa su medio campo, para terminar dejando sin marca a Chris Wondolowskim, el sorpresivo goleador del año en la liga.
Un brasileño y un estadounidense con experiencia en Europa, Geovanni y Bobby Convey, mueven los hilos del medio campo de un equipo relativamente débil en defensa.
San José tiene cómo dar la sorpresa, por lo menos hasta el partido final, pero en general, la liguilla se divide en tres equipos modestos, buscando dar la sorpresa al millonario, el consentido, el obligado a ganar.
