Diles que yo no fui

Efraín Palomino Morales

La Raza del Noroeste

El Apertura 2013 del futbol mexicano apenas va agarrando saborcito y ya salió a relucir, cual Don Juan de esquina, el “cobre” y es que con los equipos que están bajo sospecha de dopaje ya no se sabe ni en quién confiar en este deporte de las patadas.

Hagan de cuenta que Pedrito Fernández se estuviera echando aquella canción que dice más o menos así: “¡Si te vienen a contar cositas malas de mí, manda a todos a volar y diles que yo no fui. Yo te aseguro que yo no fui, son puros cuentos de por ahí, tú me tienes que creer a mí, yo te lo juro que yo no fui!”.

¿Y quiénes fueron los señalados (o sospechosos) de este escándalo del pambol azteca? Corona y Madrid de Cruz Azul; Arellano y Madrigal de parte de Monterrey; los morelianos Zárate y Silva y los queretanos Escoto y Madrigal.

La Comisión Disciplinaria informó que estos compadres salieron positivo en clembuterol, tal y como los “ratones verdes” del Tri lo hicieran en la Copa Oro 2011, por lo que se tendrá que seguir con el proceso de investigación para deslindar responsabilidades y aplicar las sanciones en caso de confirmarse el hallazgo.

Ahora bien, independientemente del resultado de esta investigación, a estos compadres ya les calló el chahuistle y es que ser señalados por un posible caso de dopaje no es como ir al cine ni como formarse en las tortillas, porque vaya que los deja marcados en su vida profesional, sino pregúntenle a Chava Carmona cómo le fue cuando pasó por los mismo; ahora creo que vende tacos de suadero (sin clembuterol, claro).

El futbol mexicano no pasa por un buen momento y si le echamos más leña al fuego, pues no dudemos que para sacar a este buey de la barranca se necesiten más que chivos expiatorios que limpien el nombre de la cáscara nuestra.

Chanflazo, calcetinazo y desempance

El chanflazo es para la pretemporada que están llevando Diego Reyes y Héctor Herrera en el Porto de Portugal y es que han sido considerados en los partidos que los Dragones han disputado desde su llegada a Europa. Quizá es muy pronto para analizar su desempeño pero es una gran ventaja que no los hayan llevado sólo para calentar la banca, como sucede en la mayoría de los casos de los futbolistas mexicanos que se brincan el charco nomás para pajarear en la sombrita. ¡Chamacos, ahí la llevan!

El calcetinazo es, como viene siendo costumbre, para Jorgito Vergara y es que este compadre nomás habla porque Dios le dio boca. Hay tienen que salió a declarar que está a favor de los naturalizados en el TRI, sin embargo, yo me pregunto ¿acaso en las Chivas no se tiene una filosofía de apoyar al talento nacional? No estoy en contra de los nacionalizados, pero la solución al problema de la Selección Mexicana se encuentra en la actitud de los convocados y no en el color del país en el que nacieron.

El desempance es para la serie de homenajes que se le hicieron a Christian “Chucho” Benítez en los distintos frentes del futbol mexicano. Es verdad que los reconocimientos saben mejor cuando se dan en vida, pero también es verdad que nunca es tarde para darle al César lo que es del César. Jugadores como Benítez no se dan en maseta y es justo que se le reconozca la huella que dejó en la cáscara azteca con sus goles, contundencia y colorido. ¡Chucho, estés donde estés, que sigas siendo el alma de este bello deporte: el sinónimo del gol.

¡Nos chutamos la próxima!