¿Dónde quedó el fútbol vertiginoso de Alemania?

AP

DURBAN, Sudáfrica (AP) — Alemania se quedó sin pegada en el peor momento posible.

Atrás quedó el fútbol vertiginoso y contundente de la Alemania que aplastó 4-1 a Inglaterra en la segunda ronda, 4-0 a Argentina en los cuartos, y que llegó a las semifinales como el equipo más goleador del torneo con 13 dianas.

En cambio, el técnico Joachim Loew presentó una estrategia cautelosa —quizás respetando demasiado al oponente— y cedió la posesión e iniciativa a una España que, precisamente, se da banquete cuando tiene el balón.

Los contragolpes germanos llegaron a tres cuartos de cancha en contadas ocasiones, ya sea por pases imprecisos o por la firmeza defensiva de Carles Puyol, Gerard Piqué, Xabi Alonso y Sergio Busquets.

Alemania sintió la ausencia del atacante Thomas Mueller, autor de cuatro dianas hasta ahora y pieza desequilibrante del andamiaje ofensivo germano.

Su reemplazante Piotr Trochowski no estuvo a la altura del encuentro, Mesut Oezil desapareció en la banda izquierda, y los delanteros Miroslav Klose y Lukas Podolski casi nunca recibieron balones con claridad y espacio.

Además, Bastian Schweinsteiger se vio exigido en demasía en la recuperación y marcación en lugar de generar salidas, como había hecho a la perfección en el partido contra Argentina.

“Estoy seguro que España puede ganar cualquier partido porque es dominante y es difícil contener sus ataques”, señaló Loew. “Demostró que le puede ganar a cualquiera”.

La posesión del balón quedó 51%-49% a favor de España, una estadística algo engañosa ya que el dominio de la “Roja” fue abrumador en la primera hora del encuentro, hasta que Alemania se animó más en la última media hora, y especialmente después del gol de cabeza de Puyol a los 73 minutos.