Drama en el estadio

Jorge Rivera

La Raza del Noroeste

Hay momentos para juegos amistosos; este definitivamente no fue uno de ellos.

Sounders y el San Francisco de Panamá batallaron durante 120 minutos, se causaron 15 faltas cada uno y mantuvieron en suspenso a sus seguidores casi hasta el último momento del juego de vuelta por la clasificación, pero un gol y un pase gol del mundialista uruguayo Álvaro Fernández hicieron la diferencia, y los del verde radiante ganaron 2-1 en el agregado para avanzar a la ronda de grupos del torneo.

Unos cien seguidores del San Francisco de Panamá le dieron color a la tribuna norte, detrás de la portería, luciendo camisetas rojas y ondeando banderas de la nación canalera. Los visitantes correspondieron el gesto al terminar el juego, caminando hasta ese lado del terreno para saludarlos.

El juego tuvo una asistencia sorprendente de 21,233 aficionados, una de las mayores en esta ronda clasificatoria del torneo, y casi el doble de la del duelo similar de hace un año contra Metapán de El Salvador.

El partido

Sounders sonó la campana apenas a los 2 minutos cuando el flaco Fernández se proyectó con claridad desde la izquierda, cortó hacia dentro y sacó un disparo al palo izquierdo del portero Miguel Torres, que el colombiano despejó en espectacular volada.

Un centro de Noonan a los 24, pasó a centímetros de las cabezas de los no muy espigados Rosales y Montero, recordando a la afición que Sounders continúa jugando sin un 9 de “talla”: Fernández si conectó de cabeza segundos después, pero muy suave.

Sounders tocaba la puerta.

El sabor latino de Sounders finalmente encontró el gol que nivelaba la serie a los 41 minutos, cuando Montero lanzó un pase al costado izquierdo a Leo González, el “Tico” ganó la raya y centró preciso a la cabeza del “flaco”, que esta vez la colocó de manera impecable en el rincón izquierdo del marco que defendía Torres. 1-0.

A pesar de un buen cobro de San Francisco a los 9, fue claro que Sounders estaba más cerca del segundo, Montero pudo anotar de tiro libre al minuto 32, su remate rosó el vertical izquierdo e hizo rodar en la estirada al meta de los monjes.

Miguel Torres era de lejos el héroe de los chorreranos, a 10 del final detuvo un disparo de Jaqua casi en el punto penalti, y luego cortó un centro de Fernández que iba buscando un pié cerca de la raya de gol.

Tiempo suplementario.

Ya había oscurecido en el noroeste, cuando comenzó el alargue; Sounders regaló un poco de terreno y el juego se vio mas nivelado que al final del segundo tiempo.

Pero el espíritu combativo de Sounders no bajó con el cansancio, y la recompensa llegó a los 8 minutos, cuando el flaco arriesgó a la raya y centró perfecto dejando a muchos de espalda; Jaqua esperaba atrás y en el segundo palo, aguantó hasta que el portero se jugara y remató duro y arriba para el gol que decidía el partido.

El juego terminó de manera amable y en medio de los aplausos del público que vivió por primera vez en el estadio del centro de Seattle un drama de este tipo, “Copero”.

El inexperto equipo panameño vendió caro su pellejo, muy lejos de casa, y Sounders necesitó toda su energía y excelente preparación física para sacar los dos goles que lo clasifican a la ronda de grupos en Liga de Campeones.

Desde mediados del mes, Sounders se medirá a Comunicaciones de Guatemala, Monterrey de México y Herediano de Costa Rica, en el grupo D del torneo continental.