Por JUAN ZAMORANO/AP
El Honduras-Estados Unidos, que se disputará en la ciudad de San Pedro Sula en medio de la crisis política hondureña, es el más atractivo de la jornada.
Estados Unidos garantizará su pase a su sexto mundial al hilo si derrota en su visita a Honduras, con lo cual lograría 19 unidades. Con Honduras estancado, México aseguraría el segundo pasaje si le gana en el Azteca a El Salvador ya que sumaría 18, inalcanzable para los hondureños.
Pero mucho cuidado. El viaje de los norteamericanos a tierra catracha presenta sus riesgos, si se toma en cuenta que la selección dirigida por el colombiano Reinaldo Rueda no ha perdido durante el hexagonal en su feudo y le propinó palizas a México (3-1), a Costa Rica (4-0) y a Trinidad (3-1).
La FIFA ratificó recientemente que el partido se disputase siempre en suelo hondureño, a pesar de la crisis política que agobia al país tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, refugiado actualmente en la embajada brasileña en Tegucigalpa.
Una victoria hondureña pondría mayor presión a la puja por la clasificación directa, aunque más que todo a Costa Rica. Los catrachos cierran la ronda visitando a los salvadoreños.
