El 2016 nos trae un polémico torneo: Copa América Centenario

Ideada para conmemorar el centenario de la Copa América, que este año ganó por primera vez en su historia Chile, la edición especial de 2016 fue un ingrediente importante en los sobornos por 110 millones de dólares pactados entre dirigentes del fútbol de la región y empresarios del marketing deportivo. Aunque en algún momento se dudó sobre su realización, finalmente la CONCACAF y la Conmebol retiraron los derechos del torneo a sus dueños originales para subastarlos con mayor transparencia, y el campeonato se realizará casi simultáneamente a la Eurocopa que se jugará entre el 10 de junio y 10 de julio en Francia, y que tiene sus propios dolores de cabeza: la seguridad de cientos de miles de fanáticos después de los atentados terroristas en París. Una vez pasadas las asambleas y elecciones, aprobadas las reformas y encaminada la que todos prometen será una nueva era de transparencia en el fútbol, la atención podrá volver a posarse sobre los verdaderos protagonistas, los que generan los miles de millones de dólares para los organismos rectores, empresarios y patrocinadores: los jugadores. Messi, Sergio Agüero y el resto de la selección argentina querrán sacarse la espina que tienen clavada tras perder la final de la Copa América en Chile; Cristiano Ronaldo buscará su primer título con la selección portuguesa en una Euro en la que España va por su tercer título continental consecutivo; y Brasil, nuevamente como anfitrión tras su fiasco en el Mundial de 2014, intentará sumar el único título que se le ha negado, la medalla de oro olímpica, en el torneo que se jugará del 4 al 20 de agosto. “Será un año para concentrarse en el deporte”, se esperanzó Howard, el funcionario de la CONCACAF, “celebrando a sus mejores jugadores mientras siguen tres eventos históricos en un lapso de 12 semanas: la Copa América Centenario, la Euro y el fútbol olímpico”. Pero, mientras se disputan estos campeonatos, algunos exdirigentes probablemente empezarán a cumplir con sus condenas de cárcel, y en los tribunales de Estados Unidos y Suiza se jugarán otros partidos entre fiscales y abogados. Y, en estas canchas, hasta el otrora intocable Blatter podría salir goleado.