Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Después de una semana en la que el Tri demostró que sus chicharrones aún truenan y de que en la Liga MX andan con la pólvora más mojada que perro de vecindad, la noticia que ha hecho eco en la plática de cualquier triste parrandero de la cantina La Cáscara de Seattle es la negativa de Carlos Vela para participar en el Mundial de Brasil 2014.
“¡Que te ruegue quien te quiera que yo no lo voy a hacer y te vas aquedar queriendo Carlititos! ¡Que te ruegue quien te quiera que yo no lo voy a hacer, ya me hiciste mucho daño y hoy al Tri vas a perder y ni creas que estoy llorando pues ya tengo otro querer! ¡Que te rugue quien te quiera, no daré mi selección entera a un jugador que me hace daño, me pagabas con engaños y por eso mi Carlitos con la misma te pagué!”, cantaba tristemente el Chido One en la barra de la cantina.
“No se agüite, mi estimado chilango americanista, que el feo que Vela le hizo al Piojo se lo ha hecho hasta a su abuelita –dijo el viejo, sentándose a un lado del chamaco al mismo tiempo que pedía una botella de tequila. Mejor échese un tequilita conmigo y brindemos porque en el Tri jueguen hombres y no nombres, porque si algo necesita nuestra selección para llegar al famoso quinto partido es eso que, precisamente, sus gallinas americanistas ponen para el desayuno de todas las mañanas…”, concluyó don Pedro, soltando la carcajada, mientras el Chido One no dejaba de observar a una sombra solitaria con figura de piojo que, en la mesa del rincón, cantaba en voz baja una canción con dedicatoria muy marcada.
“¡Me cansé de rogarle, me cansé de decirle que yo sin Vela de pena muero! ¡Ya no quiso escucharme, si sus labios se abrieron fué pa’ decirme yo al Tri ya no lo quiero! ¡Yo sentí que la selección se perdía en un abismo profundo y negro como mi suerte! ¡Quise hallar el olvido al estilo Jalisco pero aquellos mariachis y aquel tequila me hicieron llorar! ¡Con el llanto en los ojos alcé mi copa y brindé por Vela! ¡No podía despreciarme, era el último brindis de un técnico por una diva!”, cantaba aquella sombra a la que se le podía ver aún el plumaje de su antigua chamba.
Chanflazo, calcetinazo y desempance
El chanflazo es por unanimidad para los Halcones Marinos de Seattle y es que, ante todos los pronósticos, se impusieron a los Broncos de Denver con todo y su leyenda viviente Peyton Manning. La mayoría juraba y perjuraba que Manning y sus más de 50 pases de anotación serían suficientes para llevar a los Broncos a un título más, sin embargo, los Halcones tenían otros planes. Este equipo, de la mano de Pete Carroll, demostró que los campeonatos se ganan en base a una férrea defensa y a un corazón hinchado de hambre por ganar.
El calcetinazo es, sin duda, para aquellos que del árbol caído hacen leña. En cuanto se supo del nuevo desaire (y al parecer último) de Carlos Vela al Tri, ni tardos ni perezosos salieron varios cascareros a cuadro para dar su opinión de esta novela que ya sabíamos el final. De los que despotrican contra Carlitros no me extraña pero de aquellos que lo apoyan no sé si ponerles de apellido Valdés, por aquello del Loco Valdés. Por ejemplo, el pentapichichi nuestro de cada día, Hugo Sánchez, asegura que Vela sabe lo que hace. ¡El indio no tiene la culpa sino el que lo hace seleccionado!
Y el desempance es para la Selección Mexicana de Basquetbol y es que el combinado azteca ya conoce a sus rivales para el próximo mundial de la especialidad a realizarse en España en este 2014. Las quintetas que enfrentará México son Lituania, Eslovenia, Angola, Corea del Sur y Australia. Si bien no son de los máximos contendientes al título, sí son pruebas muy duras que tendrán que sortear nuestros paisanos para demostrar porqué son los actuales campeones de América en el deporte ráfaga.
¡Nos chutamos la próxima!
