VALENCIA, Venezuela (AP) — Luego de casi dos años haciéndole guiños al Cy Young, Félix Hernández finalmente lo logró.
Hernández alcanzó el sueño de muchos lanzadores: coronarse como el mejor de la Liga Americana.
Entre llantos y acompañado de sus familiares, el derecho de 24 años recibió el jueves desde su casa, a las afueras de su natal Valencia, una llamada telefónica de Nueva York en la que le informaban que había obtenido el galardón.
“Me merezco este respeto de todos”, dijo Hernández sobre el premio que recibió pese a una modesta marca de 13-12 de ganados y perdidos.
Pero el as de los Marineros de Seattle lideró las mayores con su efectividad de 2.27, además de otros renglones estadísticas, para superar por amplio margen a David Price y CC Sabathia en la votación de la Asociación de Redactores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA).
Los votantes apuyaron a Hernández, cuya cuota de victorias no pudo ser más alta debido a la inoperancia ofensiva de los Marineros, que en 10 de sus aperturas anotaron una carrera o fueron blanqueados.
“Es un orgullo muy grande por ser venezolano y por ganar este premio con la temporada que tuvo el equipo”, destacó Hernández.
Fiesta en Valencia
Con un portentoso grito, el “Rey” Félix anunció a su esposa Sandra y sus padres la buena nueva y de inmediato comenzó a llorar de la alegría mientras se abrazaba a sus familiares.
De inmediato su casa, llamada “Alegría”, se comenzó a llenar de amigos y familiares que entre cervezas festejaron al nuevo Cy Young venezolano.
El zurdo Johan Santana, ganador unánime en 2006 y 2004 con Minnesota, es el otro.
“Este es el primero de muchos. Ahora tengo que trabajar más porque soy el mejor pitcher de la Americana”, dijo Hernández.
Tras conocer la noticia, Hernández salió a la entrada de su casa, con su hijo Jeremy, de año y medio, en brazos y comenzó a saludar, dar autógrafos y a fotografiarse con sus vecinos que se acercaron para felicitarlo.
También conversó con los periodistas, que aguardaban impacientemente el anuncio, mientras era interrumpido incesantemente por llamadas telefónicas que le hacían para felicitarlo y entrevistarlo.
Hernández tiene previsto ir a Nueva York para recibir el premio el 23 de enero.
Al hablar de futuro tras el logro del premio, Hernández dijo que “aun faltan muchas cosas por lograr porque apenas tengo 24 años”.
