FORTALEZA, Brasil (AP)
Al final de una rueda de prensa en el estadio Castelao, el entrenador Luiz Felipe Scolari estrechó la mano de José Manuel De la Torre y le dijo que esperaba verlo en Brasil el próximo año para la Copa del Mundo.
El estratega mexicano asintió con la cabeza y sonrió nerviosamente.
Quizá ni él mismo sabe si estará en el Mundial de 2014.
De la Torre sufrió su segundo revés en un partido oficial desde que es entrenador de México al caer 2-0 el miércoles contra Brasil para quedar eliminados de la Copa Confederaciones, a la que llegó hablando de conseguir un título.
Aunque no ha perdido mucho, el “Chepo” tampoco gana. De hecho, en 2013 sólo tiene un triunfo, un 1-0 sobre Jamaica por las eliminatorias mundialistas, y ocho empates, contando los amistosos.
En Brasil perdió sus dos primeros encuentros en la Confederaciones, 2-1 ante Italia y 2-0 contra el anfitrión.
“Justo o no justo, la presión es lo que se provoca estar en la selección mexicana y no creo tanto que sean los resultados aquí, sino los resultados que se han tenido en casa en la eliminatoria mundialista, en ese hexagonal”, afirmó el entrenador.
“Hemos quedado a deber, lo hemos mencionado, y esos partidos, esos puntos que se nos han escapado, nos tienen en una situación apretada y no es lo que teníamos pensado ni son las expectativas que habíamos creado”.
México arrasó en la fase de grupos de la CONCACAF, pero luego de seis fechas en el hexagonal es tercero entre los seis equipos que buscan tres boletos directos.
El “Tri” acumula cinco empates en las seis fechas de la eliminatoria, incluyendo tres sin goles en su estadio Azteca.
