Luis Homero Echeverría
Agencia Reforma
MÉXICO, DF.- La llegada del naviero Amado Yáñez al futbol mexicano sacudió la composición del mapa de equipos en la Liga MX con su interés por mantener a Querétaro en Primera.
Yáñez finalmente adquirió la franquicia de Jaguares de Chiapas para mudarse a la capital queretana, tras el descenso de Gallos Blancos hace apenas tres semanas por ser el más bajo en la clasificación de cocientes.
Aún resta por definir, por parte del empresario, cuál será el destino del equipo original de Querétaro, que debería estar en el Ascenso MX, lo cual tendrá rumbo el siguiente lunes en la Asamblea de ese circuito.
El presidente de la Liga MX, Decio de María, aceptó que deberá analizarse este tipo de situaciones para en el futuro poner algún tipo de medida respecto a los clubes que descienden y busquen volver de inmediato a través de la compra de franquicia, como paso con Querétaro.
“Es de las cosas que se enmarcaron para poder ir perfeccionando este modelo de Liga. Estaba permitido y por eso se validó y creo que en el futuro tenemos que ir construyendo más protocolos para caminar en la dirección correcta”, señaló De María.
Pero otros clubes se contagiaron de la idea de cambios, en gran medida por necesidad como el recién ascendido La Piedad, que planteó la necesidad de cambiar de sede sobre todo al no cumplir con los requisitos que exige la Liga MX a su estadio, el Juan N. López.
El inmueble tiene capacidad para 17 mil personas, cuando la Primera División exige 20 mil, además de un proceso de embutacamiento que en ese estadio reduciría aún más el aforo.
La Piedad anunciará en un plazo no mayor a una semana su nuevo destino, con Irapuato como una probabilidad.
Y San Luis también manifestó su intención de mudarse, al igual con una semana como el tiempo para el aviso de su nueva casa. Puebla y Veracruz aparecen como sus más fuertes opciones.
