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JOHANNESBURGO (AP) — El oportunismo es la marca de todo goleador de raza. Debe estar en el sitio indicado, en el momento justo. Cuando un goleador está enchufado, es implacable y hace que todo parezca fácil.
Gonzalo Higuaín dio el jueves una clase de lo que debe hacer un artillero. Marcó tres tantos en una Copa Mundial, apareciendo cuando la situación lo requería, libre de marcas, con definiciones de manual, y Argentina goleó 4-1 a Corea del Sur.
En el primero, Nicolás Burdisso peinó hacia atrás un centro y el balón le llegó al delantero del Real Madrid, que asechaba frente al segundo palo. Higuaín pegó un frentazo abajo, medido, que entró junto al poste.
Agregó dos más en los diez minutos finales. Anotó con el arco vacío luego de un jugadón de Lionel Messi y Sergio Agüero, y nuevamente con otro cabezazo impecable, abajo, cruzado, tras recibir un buen centro de Maxi Rodríguez.
Corea del Sur tal vez dio ventaja en las marcas, pero Higuaín supo aprovecharlas. No perdonó una.
Higuaín imitó así una hazaña lograda dos veces por Gabriel Batistuta y una por Guillermo Stábile, los únicos jugadores argentinos que han marcado tres tantos en un partido de copas mundiales.
“Estoy muy contento, feliz por los goles. El equipo hizo un gran encuentro y nos deja casi clasificados”, expresó el “Pipita”, quien quedó al tope de la tabla de artilleros del torneo.
Con seis puntos en dos encuentros, Argentina tiene un pie en la próxima fase.
La posibilidad de ser el máximo cañonero del Mundial “es un reto importante”, dijo Higuaín.
“Es lindo estar en la cima, ayudando al equipo con goles. Pero antes hay que pensar en el equipo, en que siga ganando, jugando con esta línea”, acotó.
No anota, pero…
Poco a poco Lionel Messi va encontrando su lugar en la selección argentina y se perfila como la figura de una Copa Mundial en la que no han aparecido por ahora aspirantes a su trono de mejor jugador del planeta.
El delantero se fue otra vez en blanco, sin marcar ninguno de los tantos con que Argentina venció el jueves 4-1 a Corea del Sur, pero participó en la puntada inicial de todos ellos.
Además, con un par de pases y gambetas, resultó nuevamente la figura desequilibrante, como ya lo había sido en el triunfo 1-0 del debut frente a Nigeria.
La selección era una materia pendiente para Messi, quien fue una sombra del jugador brillante del Barcelona en las eliminatorias sudamericanas. Se decía que Alfio Basile primero y Diego Maradona después no sabían usarlo. Que Messi no tenía acompañamiento como en el Barsa.
Ya nadie piensa eso.
Maradona parece haber encontrado una fórmula efectiva, haciendo que Messi baje a buscar el balón y juegue detrás de Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín.
“Estoy jugando, me están saliendo las cosas bien y el equipo esta ganando”, declaró Messi.
