Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
El despertador suena a la hora programada. Son las siete en punto de la mañana. Este día, extrañamente, no aplica lo de “cinco minutos más…”. Hay que levantarse, echarse un baño con agua fría y prepararse. Todo está listo: la indumentaria bien planchada, el desayuno convertido en botana y los bostezos rugiendo a todo lo que dan. Es hora de ganarse “la chuleta” con el sudor… pero de nuestras manos nerviosas ante el inicio mundialista.
Hoy es día de asueto mundial para todos los que amamos la cáscara (y también para los que no, porque tratándose de matar clase, chamba o cita con el doctor todos, incluidos los que tienen dos pies izquierdos, le entran a la fiebre mundialista). El día de hoy, once de junio de 2010, muchos camaradas no irán a trabajar (entre ellos su servidor). ¿Por qué? Por tratarse de la fiesta cascarera más importante del orbe (bueno, si hay compadres que faltan a misa porque se le poncho una llanta al metro pues qué se puede esperar de los que vivimos de la patada).
Hay países como el paraguayo, por citar un ejemplo, que declararán día no laboral cuando su selección tenga participación en Sudáfrica. Hay otras naciones que, “al no poder parar el micro para que se baje el que se quedó dormido”, instalarán pantallas en las oficinas para presenciar los partidos de su selección (incluidas las bebidas y la comida) motivando el esparcimiento en equipo de su personal ¿Se imagina esto en la cámara de senadores de nuestro rancho? ¡Se inventarían una ley para que todo el año se jugara el mundial!
Habrá quienes pasen por alto la justa de Sudáfrica 2010 por no ser aficionados del fútbol, sin embargo, no podemos negar que este tipo de eventos logran lo que los políticos (y los marcianos, si es que están entre nosotros como así parece cuando vemos a Elba Esther Gordillo) sueñan: mover las masas por una sola pasión. El día de hoy se dio el silbatazo inicial y el balón ya rueda en Sudáfrica, nos queda por delante un mes en el que gozaremos, sufriremos y, quizá, celebraremos. Por lo pronto, hoy es viernes y México ya pateó su primera pelota, ahora nos queda chutarnos las espumosas.
El chanflazo es para el devorador de mexicanos, Manny el Pac Man Paquiao. ¿Qué, no me creen? ¡Pues métanselo en la cabeza mis amantes del pozole! Resulta que el histórico boxeador filipino se encuentra de vacaciones en nuestro rancho y fue sorprendido portando una playera mexicana. Se le preguntó el por qué de usar este atuendo y respondió que el Tri es su favorito para el Mundial de Sudáfrica. Hay tienen compadres. ¡No hay que ser malinchistas y apoyar a nuestros prietitos!
El calcetinazo es para la inseguridad que se cuela hasta en las mejores familias, como diría el dicho. Resulta que uno de los altos directivos de la Femexfut fue despojado de su portafolio cuando se encontraba en Nelson Mandela Square en Johannesburgo, Sudáfrica. Nuestro paisano sufrió este robo a plena luz del día, cuando “pajareaba” de lo lindo. Este acto de vandalismo pone en duda la seguridad del Mundial de Sudáfrica hoy, que se inauguró la fiesta cascarera. ¡Ya ven, en todos lados se cuecen habas!
El desempance es para nuestro considerado Presidente de la República FC6 (siglas que Felipillo adoptó después de ver las de Ronaldo y las cuales son la abreviación de Felipillo más el 6, y no por sus años de gobierno si no por la calificación de popularidad que tiene actualmente). A estas alturas del partido ya sabremos si la asistencia de FC6 a la inauguración de Sudáfrica 2010 sirvió para darle suerte al Tri o para salarlos peor que a los frijoles que cocina mi tía.
