Jorge Rivera
NuestroNoroeste.com
Es bien extraño lo que sucedió en el deporte de alta competencia en Seattle, en los últimos 12 meses.
La ciudad, que perdió su equipo de baloncesto en la NBA, a principios del 2008, vio como todos, todos, sus equipos de alta competencia, estrenaban entrenadores en el mismo año.
Los Marineros de Seattle iniciaron un cambio radical, después del desastre del 2008, en que perdieron más de 100 juegos, y trajeron nuevo gerente general (Jack Zduriencik), y con él un nuevo entrenador, Don Wakamatsu.
Los Seahawks, de la NFL, aceptaron la decisión del profesor Mike Holgrem para retirarse, al menos por unos años del football, y le entregaron el equipo a Jim Mora Jr., que llegó en 2008 y fue nombrado sucesor meses antes de recibir el equipo.
Incluso el Seattle Sounders FC, técnicamente, estrenó técnico, porque debutó en la MLS, bajo las órdenes de Sigi Schmid.
Pues bien, el equipo de football colegial, de la universidad más grande en la región, la Universidad de Washington, también tuvo que iniciar reconstrucción.
Todo esto, consecuencia casi lógica, después del peor año en la historia del deporte en el este noroeste.
Los Huskies, entonces, dejaron ir al profesor Tyrone Willingham, que dejó la triste herencia de un año sin ganar un solo juego, y encomendaron el equipo a un novato, sin experiencia como entrenador general; Steve Sarkisian era el coordinador de la ofensiva de la USC (Universidad del Sur de California), y allí había hecho gran nombre en poco tiempo, como una mente ofensiva importante en el deporte colegial.
Muchos le atribuyen a Sarkisian haber ayudado a desarrollar el talento del Mariscal Mark Sánchez, (con abuelos de origen mexicano), quien jugó para él en la USC, y no terminó sus estudios universitarios para presentarse a la NFL, y quien la semana pasada fue nombrado Mariscal titular de los Jets de New York.
Pero el reto ahora es distinto; debe construir un equipo casi desde ceros, con la dificultad que en football colegial, los talentos se reclutan para que ingresen a primer semestre (Freshman), y en la práctica, rara vez brillan como atletas antes de su tercer semestre (Junior).
Es decir, Sarkisian tendrá que tratar de tener éxito con jugadores que el no eligió, o con novatos. Sarkisian además trajo un equipo de coordinadores casi totalmente nuevos.
De modo que habrá gran cantidad de “primeras veces”, para los Dorado y Púrpura.
Los Huskies saltan a la cancha de su hermoso estadio en la orilla del lago Washington, para recibir nada menos que a uno de los 10 mejores equipos universitarios del país, la Universidad Estatal de Lousiana (LSU).
Será una difícil forma de comenzar el año para los Huskies, que sin embargo están seguros, y con razón, de mejorar en comparación con el año pasado.
Sarkisian, de apenas 35 años, se mostró aterrizado sobre sus posibilidades en el primer juego: “Obviamente el objetivo final es ganar el juego; pero estamos tratando de hacer cosas continuamente, para que la gente se entusiasme con lo que estamos haciendo, para que aprecien lo que estamos haciendo, y para que se diviertan viniendo al estadio Husky”, dijo a los medios.
Sarkisian contará con la experiencia del Mariscal y estrella del equipo, Jake Locker, que regresa después de un año donde una lesión lo marginó por varios juegos.
¿Latinos?
El 2008 fue también el año de graduación de Juan García, quizá el jugador de origen latino más notable en la historia del equipo, titular en la posición de centro, y conocido en los medios en inglés, como “The Juan and Only”.
El muchacho de Yakima, hijo de inmigrantes mexicanos, no parece tener un reemplazo de herencia hispana, por lo menos no evidentemente, aunque existen un par de jugadores jóvenes que podrían tener ascendientes latinos; tema que investigaremos durante la temporada.
Los Huskies reciben entonces a LSU el sábado a las 7:30pm, en juego que transmitirá ESPN. Suerte, para los universitarios de Seattle.
