Scott Johnson
The Herald
SEATTLE – Le tomó solo 5 minutos al equipo de football colegial de la U de W probar, que la era de Steve Sarkisian iba a ser diferente a regímenes anteriores.
Que sería un equipo con pasión, y que creería en poder sacudir el mundo del football colegial. Se hizo.
Un plan de juego ofensivo que podía avanzar “las cadenas” y mantener el ataque del equipo rival esperando en fuera del campo. Se hizo.
Una afición energizada y ganando impulso con cada jugada. Se hizo.
Una sorpresiva victorias sobre el equipo rankeado número 11 en el país. Bueno, no se puede todo en un salto.
El debut de Sarkisian como entrenador general del equipo fue todo lo que un esperanzado fan podría soñar…, por los primeros tres cuartos.
Luego que el novatos James Johnson recibió un pase de 17 yardas para un touchdown, en la primera serie de los Huskies, dándoles la delantera 7-0, el equipo se mantuvo parejo con uno de los mejores del páis, pero al final los Tigres de la LSU, tanteados 11 en la nación sacaron la victoria 31-23, frente a 69,161 aficionados que fueron al estadio Husky el sábado en la noche.
Los sabuesos extendieron su racha de derrotas a 15, la más larga en la historia; pero tuvieron su primera victoria moral en mucho, mucho tiempo.
La derrota del sábado mostró un equipo muy diferente del que perdió la Copa de la Manzana (contra los Cougars) y cerró la temporada recibiendo una paliza en California.
“Estamos orgullosos de mostrar que no somos el mismo equipo del año pasado”, dijo el defensa esquinero Quinton Richardson, “Vamos a seguir luchando, esta noche parecimos un equipo de la SEC” dijo, haciendo referencia a la división mucho más competitiva a la que pertenecen sus rivales de esa noche.
El defensa de línea (Lineabacker) Donald Butler dijo que los Huskies ganaron el respeto de uno de los mejores equipos de la SEC, y que lo notó por los apretones de manos del rival después del juego.
“Ellos nos decían, wow, ustedes de verdad jugaron duro, no nos esperábamos eso” dijo Butler “Jugaron muy bien, nos dijeron muchos”.
La UW respondió todos lo ataques de la LSU en el primer tiempo, y se fueron al descanzo sosteniendo un apretado 17-13
Terrance Toliver de los tigres anotó dos touchdowns largos, en jugadas donde el defensa profundo (Safety) de Washington Greg Walker, falló en detener a su rival cerca de la yarda 30, permitiendo a LSU tomar ventaja de 24-13.
La puntada final la pusieron los tigres con 1:54 por jugar, touchdown por pase de 6 yardas del Mariscal de campo Jefferson a Brandon LaFell; los Huskies tuvieron energía para responder con un touchdown más al final, pero ya era tarde.
La derrota es un resultado típico para los Huskies, pero en una presentación atípica en la historia reciente de la UW. Los huskies convirtieron 10 de sus 14 primeras oportunidades en tercer intento, y estuvieron a 8 puntos o menos del rival, la mayoría del juego.
“No existen las victorias morales”, dijo Sarkisian, “pero estoy orgulloso de los muchachos; jugaron duro, fueron agresivos físicamente, y batallaron la adversidad”, concluyó.
Nota: Los Huskies enfrentan el sábado a los Vándalos, de la Universidad de Idaho, en juego que muchos creen marcará el fin de la racha de derrotas de los huskies, la más larga en la historia del football colegial en Estados Unidos.
