Efrain Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Para definir el 2009 cáscarero en México podemos encontrar muchos adjetivos (negativos y positivos), sin embargo, la palabra que define al año futbolero que recién se nos fue es ¡la esperanza!
Palabra que encuentra eco en cada rincón de nuestro país donde se patee un balón, desde la madriguera tricolor hasta los campos de entrenamiento de los equipos que conforman nuestras distintas ligas.
¿O acaso México no tiene la esperanza de jugar de una vez por todas el quinto partido mundialista que lo coloque entre las ocho mejores selecciones del orbe?
¿O no es verdad que la máquina tiene la esperanza de hacerse una limpia futbolera y coronarse después de más de diez años de total sequía?
¿O quién puede negar que Indios, Querétaro y Tigres no ponen todas sus esperanzas en el próximo torneo para salvarse del descenso?
¿O alguien duda que el Güero Real y Chucho Ramírez tengan la esperanza de que sus jugadores sientan los colores emblemáticos de sus respectivas historias y pongan a sus equipos en el lugar que les corresponde?
¿O qué me dicen de Puebla y Morelia quienes guardan la esperanza de no seguir siendo los que juegan bonito sino los que ahora levanten el campeonato?
Todos los que amamos este deporte sabemos que la esperanza es el motor que impulsa los sueños de quienes disputan un balón en el campo de juego. Es por eso que el 2010 estará lleno de patadas de esperanza y sólo espero que, sobre todo a ustedes mis paisanos, se les cumpla no sólo el sueño de ver a su selección y equipo campeonar sino que, además, se les haga realidad su sueño de ver nuevamente su tierra.
¡Feliz año!
El chanflazo del 2009 se lo lleva la Selección Mexicana y es que, a pesar de que nos hicieron sufrir peor que soleada con cruda dominguera, al final del año lograron calificar al Mundial de Sudáfrica 2010. Es verdad que el nivel de juego no es el óptimo para encarar una Copa del Mundo y mucho menos si nos toca abrir la justa frente al anfitrión y medirnos a dos campeones mundiales (Francia y Uruguay) pero hay tiempo para recobrar la confianza y encarar este torneo en busca del tan ansiado quinto partido.
El calcetinazo del 2009 es para los Rayos del Necaxa, quienes descendieron a la Liga de ascenso no obstante a ser uno de los clubes más populares de nuestro rancho y a pertenecer al cacique de caciques en nuestra cáscara. Los necaxistas quedaron marcados en el 2009 por la quema, sin embargo, también levantaron el título del Apertura 2009 en la Liga de Ascenso y tienen medio pie de regreso al máximo circuito, sólo que deben tener cuidado porque del plato a la boca se cae el bocado.
El desempance del 2009 se lo llevan Pumas y Rayados, ya que fueron los monarcas del año cascarero en México. Los universitarios sorprendieron en el Clausura al derrotar a domicilio a unos Tuzos que parecían imbatibles en su estadio y los rayados lapidaron a un Cruz Azul que parecía listo para quitarse de encima la maldición de más de diez años sin campeonar. Ambos equipos quedarán en la historia: los Pumas por obtener su sexta estrella y los regios por conquistar su tercera estrella en honor a Toño De Nigris.
