Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
La banca es ese rincón en el que la humedad hace viejos a los que, sentados a la espera del tan ansiado llamado, ven pasar los minutos de juego como promesas que se esfuman fantasmagóricamente
En la banca se encuentran esos seres que, como vampiros acostumbrados a la oscuridad, apenas pisan el campo de juego para escuchar el pitazo final. No obstante, los calienta bancas pueden salir de “vena” y cambiar el rumbo de la historia.
Chivas ha sido desmembrado, literalmente. El Vasco pidió las cabezas de Michel, Magallón, Bofo, Venado y Chicharito para colgarlas en su sala y es que así que digan “mira que diferencia hacen en el Tri pues no” (basta mirar la panza chelera de Bautista para darse una idea de la pachanga que se trae el pelón en plena concentración mundialista).
Sin importar que los hayan mancillado por “el bien de nuestra selección”, el rebaño sagrado ha sacado de la banca a un puñado de chamacos que están aprovechando su oportunidad. Es verdad que quedaron fuera de la Liguilla en manos de unos michoacanos que fueron superiores pero también es para quitarse el sombrero lo que están haciendo en la Copa Libertadores.
Primero fue una pasada a Velez de Argentina y ahora es una repasada a Libertad de Paraguay. Seis “pepinos” repartidos entre ambos clubes sudamericanos. Guadalajara está a un partido de salvar la nave y con puros soldados rasos porque los generales andan sacando el bofe con el Tri. Si los tapatíos terminan su obra la siguiente semana en Paraguay las semifinales del torneo continental se jugarán después de Sudáfrica 2010 y entonces sí, a gritar ¡Viva México! ya que estarán de vuelta los seleccionados.
Chivas ha sacado la casta y lo ha hecho desde lo más profundo de su ser: las fuerzas básicas. Estos jóvenes traen tatuado en el pecho el escudo rojiblanco desde que patearon por primera vez un balón y han sido pacientes observando a las “figuras” desde la banca. Su tiempo ha llegado y han demostrado que la banca sigue ahí, inerte y a la espera de que regresen los mundialistas y la calienten chulo de sabroso porque, acá entre nos, los chamacos están para ser titulares.
El chanflazo es para la directiva del Deportivo la Coruña y es que los gallegos han declarado que no le pondrán trabas ha Andrés Guardado si éste decide emigrar a otro club europeo. El tema salió a la luz pública debido a la difícil situación económica que pasa el Depor en la actualidad, por lo que están dispuestos a escuchar ofertas por su “joya mexicana”. El rizos de oro está en la mira de varios equipos de Italia, Inglaterra y la misma España y si a esto le sumamos una buena actuación de Guardado en Sudáfrica 2010 su pase a un club más competitivo es un hecho.
El calcetinazo es para el racismo que se asoma en nuestra cáscara ¡no se vale! La nota de la eliminatoria Pumas – Santos no fueron los miles de goles que fallaron los universitarios, ni la bilis derramada del Tuca y mucho menos el tremendo golpe que se llevó el Guty Estrada; los reflectores se los llevó las supuestas muestras de racismo del Picolín Palacios y Darío Verón en contra del panameño Felipe Baloy. Aún se está investigando para determinar si fueron ciertos estos actos reprochables, lo que sí podemos asegurar es que en México no podemos hacer lo que en Arizona es el pan de cada día.
El desempance es para un paraguayo que dejó huella en la cáscara nuestra: Cristian Riveros. Es verdad que no ganó nada con Cruz Azul (¿quién lo ha hecho en los últimos diez años?) pero dejó claro que el corazón se debe dejar en la cancha a pesar de los malos momentos(actitud que los mexicanos que pertenecen a la máquina no mostraron). Riveros fue fichado por el Sunderland de la Liga Premier y deja un enorme hueco en el corazón celeste y es que este jugador se entregó por tres años a la institución y vaya que se le extrañará porque jugadores de estos ¡que venga cientos!
