Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Vaya que mi abuela tenía razón cuando nos decía “por muchas cosquillas que les den las sentaderas, los chones se lavan en casa”, y es que el escándalo desatado por la fiestecita que armó el Tri después del partido ante Colombia ya parece un par de calzones tendidos en la vecindad del Chavo.
Esta semana se filtró a los medios de comunicación una carta firmada por los seleccionados que fueron multados en la que aclaran que no quieren ser convocados para los partidos del Tri hasta que no le den “cuello” a Néstor de la Torre, disque por ser de vara dura.
Este berrinche de los jugadores nos deja claro que la indisciplina es un mal que sufrimos varios y que nos cuesta mucho reconocer (como diría Pedrito Fernández: ¡Si te vienen a contar cositas malas de mí, manda a todos a volar diles que yo no fui!). Es verdad que en otros países las desnochadas son más alegres y que incluso llegan a consumirse drogas o a tener sexo con menores de edad, pero yo les preguntaría a nuestros ratones verdes ¿si los españoles se ponen de a chivito ustedes también se fletarían?
La cosa está que arde de este lado del río bravo, tan es así que Jorge Vergara, ni tardo ni perezoso, propuso que de “premio” a estos revoltosos se les tome la palabra y no sean convocados como ellos lo piden… ¡pero nunca más!
Dudo mucho que ruede la cabeza del director de selecciones nacionales, ya que cuenta con el respaldo de la mayoría de los dueños, además de que si doblan las manos reconocerían que los jugadores pueden hacer lo que quieran, más bien creo que le enseñarán a Néstor de la Torre a usar la lavadora para que ya no ande en los lavaderos sacando los trapitos de los seleccionados, aunque éstos ya tengan el “canelazo”.
El chanflazo es para las directivas de Cruz Azul y América y es que en la semana previa al “clásico joven” se han fajado los pantalones para calentar este partido tan esperado por ambas aficiones. Resulta que la paternidad de siete años que tienen los de Coapa sobre los cementeros ha provocado ciertos dimes y diretes, tan es así que los americanistas solicitaron que el partido no se juegue el domingo a las cinco como estaba previsto, situación que calentó los motores de la máquina y ya están pitando del coraje.
Y ya que andamos con desamores cascareros, el calcetinazo es para el pleito que se traen Televisa y el Monterrey. Resulta que las negociaciones entre ambos para la transmisión de los partidos de local de los rayados no fructificaron y la televisora ya demandó a los regios porque éstos decidieron transmitir sus partidos por internet, situación que le cayó a Televisa como gancho del Canelo al hígado. Estamos a mitad de temporada y los más afectados por esta situación es la afición, ya que no todos cuentan con acceso a la red.
Y el desempance es para el ídolo de multitudes, el rostro más carita del barrio, el silbidito más querendón de nuestro rancho; así es mi Raza, el desempance es para mi compadre el Cuau. ¿Qué, pensaban que hablaba de Pedro Infante? ¡Pues no!, aunque el ex americanista quiere seguir sus pasos y es que se dio a conocer que será parte de la telenovela “El triunfo del amor”, en la que personificará a un bombero que le “apagará el fuego” a esculturales mujeres como Dorismar y Larissa Riquelme.
