Jorge Rivera
La Raza del Noroeste
Dos temas importantes deben mencionarse alrededor de la posibilidad que la NBA regrese a Seattle después de 8 años; y ambos favorecen esta iniciativa.
En Febrero de este año se anunció que los “Sacramento Kings”, equipo de la capital de California al que la NBA quería forzar a cambiar su antigua y obsoleta arena, habían alcanzado un acuerdo para construir una nueva.
El acuerdo se cayó el mes pasado; los dueños del equipo, una familia de apellido Maloof, se echaron para atrás en su compromiso de aportar capital para el nuevo edificio.
“¿Se murió el negocio?, tal como lo conocíamos, sí, absolutamente”, dijo a la AP el alcalde de esa ciudad y exjugador de la liga de baloncesto, Kevin Johnson.
El que la ciudad, el condado y el empresario de Seattle que quieren construir la arena hayan firmado un acuerdo este mes, no es coincidencia, el momento es excelente para presionar a la liga a contemplar la posibilidad, y a los dueños de “Los Reyes”, a vender.
Por otra parte, resurgieron los comentarios negativos de entidades que se oponen a tener otro coliseo en el centro de la ciudad, por temor a problemas de tráfico.
El opositor mas “ruidoso” en este momento es el Puerto de Seattle, que en nota recogida por la radio KUOW, mencionó que los 5,000 camiones que diariamente entran y salen del puerto por las mismas vías que usan los aficionados al deporte “actualmente ya enfrentan serios problemas de tráfico”.
Sin embargo esta semana, y casi simultáneamente con las nuevas quejas del puerto, el Departamento de Transporte de Seattle publicó un documento llamado, “Estudio de acceso, estacionamiento y transporte multimodal de la Arena de Seattle”.
El estudio afirma que el impacto de un nuevo coliseo para el tráfico en el centro será mínimo; “una arena llena agregaría 6,000 vehículos en días de partido”, dice afirmando por ejemplo que las opciones de estacionamiento actuales podrían albergar hasta 60 mil fans que caminarían menos de 15 minutos hasta el estadio.
El estudio también destaca que el tráfico de vehículos pesados por el puerto no ocurren en las horas que los juegos de basquetbol, y potencialmente de Hockey, usualmente suceden.
De manera que hay un equipo buscando casa, y una ciudad que tiene el dinero y está dispuesta a defenderse de los opositores.
Si pensaba vender su “playera” verde y oro de los Sonics en una venta de garaje esta primavera, piénselo dos veces…
