Agencia Reforma
MÉXICO, DF 2-Nov .- Las peleas entre boxeadores mexicanos y boricuas han dejado huella en los cuadriláteros.
El pleito del sábado 6 entre Rafael Márquez y puertorriqueño Juan Manuel López, a celebrarse en la Grand Garden Arena de Las Vegas, tiene todos los ingredientes para seguir la tradición.
El estilo de ambos púgiles, noqueadores natos, vislumbra que el agarrón por la corona Pluma de la OMB pueda regalarle a los aficionados emociones como las que brindaron, por ejemplo, el sonorense Julio César Chávez frente al boricua Héctor “Macho” Camacho en septiembre de 1992, o el desaparecido Salvador Sánchez frente a Wilfredo Gómez en agosto de 1981.
“Son grandes combates y si los dos salimos a boxear. Vamos a dar un gran espectáculo, en mí no quedará, saldré por todo”, expresó Márquez.
La buena noticia es que últimamente le ha ido mejor a los nacionales.
Sólo hay que recordar el nocaut de Antonio Margarito sobre Miguel Ángel Cotto en 2008, o el de Giovanni Segura frente a Ivan Calderón, apenas en agosto pasado.
Si trata de conocer el estilo nacional, López (29-0, 26 KO’s) es un maestro.
En su carrera enfrentó a 10 nacionales y a ocho los noqueó. Manuel Sarabia, José Luis Caro, Gilberto Bolaños, Alberto Chuc , Sergio Méndez, Edel Ruiz, José Alonso, Cuauhtémoc Vargas, Hugo Dianzo y Daniel Ponce.
En cambio, Rafael sólo se ha enfrentado a un boricua en su trayectoria. Noqueó en el primer asalto a Ángel Almena en mayo de 1999.
