Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
A pesar de que en las últimas semanas a los mexicanos nos hicieron el “fuchi” en Francia al no regresarles a Cassez vestida de China Poblana y de que en el programa inglés Top Gears nos dijeron huevones, en la cantina La Cáscara de Seattle el tema era el resurgimiento de nuestros chamacos en el viejo continente.
“No cabe duda que el hábito no hace al monje. De nada les servía a Gio y Vela traer puestas las playeras de dos de los mejores gallos de la Liga Premier si sólo las usaban para dominguear o echar reja”, dijo Don Pedro, mientras ojeaba la sección deportiva de La Raza del Noroeste. “El cambio de aires les sentó bien y es que el muerto y el arrimado, a los tres días apestan y a estos dos ni para ir por los chescos los usaban”, comentó el cantinero, mientras destapaba el mejor de sus tequilas.
“Para mí que Gio lo que necesitaba para levantar su ánimo era “meterla” y es que nomás lo visitó Belinda en España y anotó su primer gol con el Racing. Abría que llevarle a Carlos Vela a las Vaqueritas de Dallas, para que sea líder de goleo con el West Bromwich”, comentó el hijo del cantinero, quien servía de botana unos burritos, en memoria del Vasco Aguirre. “Ya lo dice el dicho: el que con leche se quema, hasta al requesón le sopla. Ambos están aprendiendo de sus errores y ahora se comportan como jugadores humildes que tiene que salir, como el buey de Vergara, del barranco”, explicó Don Pedro, entrándole al tequila con sangrita.
De repente, el Chido One entró y con mariachi acompañado se entonó. “¡Tómense esta botella conmigo, y en el último trago nos vamos! ¡Quiero ver a qué sabe la Libertadores, sin poner en peligro el Clausura! ¡Esta noche no voy a rogarles, esta noche a Coapa me voy de a deveras! ¡Qué difícil tener que dejarlos, sin que sienta que al América ya no lo quieren!”.
Cuando mejor entonado estaba el orgulloso chilango, llegó su abuela Chucha, la cual al Chido One, como a Gio y Vela, lo daba por muerto, pues a las tortillas desde hace tres días lo mandó, y más bragada que el mismísimo Chente Fox, a su nieto le dedicó: “¡Se me acabó la fuerza de mi mano izquierda! ¡Como a mi Rebaño Sagrado le solté la rienda, a ti también te suelto y a la casa sin seguir la parranda te me vas ahorita!”. Y con tremendo zape en la cabeza, de la cantina lo sacó.
El chanflazo es para las dos fieras que comandan la cáscara mexicana. Hay tienen que los Pumas y Tigres no sólo están en la parte más alta de la tabla general sino que también le ponen sabor al caldo con declaraciones que prenden el fogón. Resulta que Martín Bravo declaró a un medio local que con Memo Vázquez se siente más libre en el ataque, a lo que el Tuca respondió que él sólo era un burro. ¡Vamos Tuca!, no prendas el boiler si no te vas a bañar, recuerda que hijo de tigre pintito.
El calcetinazo es para el dueño del Puebla y es que, como mi tía la quedada, cuando el abonero toca a su puerta se hace que la virgen le habla. El equipo no sólo está para el retazo del perro en el torneo sino que, además, Ricardo Henaine no paga sus deudas. Resulta que a los jugadores se les debe su sueldo del mes de febrero y su ex técnico, José Luis Trejo, exige al club 700 mil pesos por el adeudo de un mes de trabajo. Ricardito, recuerda que al que obra mal, se le pudre el tamal y el camote.
Y el desempance es para los Murciélagos de Guamúchil, equipo de la Segunda División mexicana. Hay tienen, mis amantes de las tortas de tamal, que este club sinaloense es dirigido nada menos que por los aficionados y lo hacen vía internet. Este club recibe las indicaciones y cambios sugeridos por los aficionados en tiempo real durante sus encuentros y el técnico debe tomarlos en cuenta. ¿Se imaginan si el Güero Real hiciera esto? ¡Fácil!, sentaría al Bofo a chatear con los aficionados.
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