Pacquiao, estrella serena

LAS VEGAS (AP) — El hombre considerado el mejor boxeador libra por libra ocupó el asiento de honor en el autobús que lo transportó para su llegada triunfal al hotel y casino MGM Grand. Una vez ahí, Manny Pacquiao tuvo muchas tareas de promoción por realizar, muchas manos que estrechar y muchos admiradores con quienes hablar.

En el boxeo cada dólar es importante, y por lo tanto, cada acto de promoción para conseguir más dinero. Pacquiao ha estado en este deporte el tiempo suficiente para entender que mientras más televidentes contraten la transmisión de su pelea contra Miguel Cotto, en la modalidad de pago por ver, es más probable que se eleve su bolsa garantizada de 13 millones de dólares.

Pero Pacquiao luce tan cómodo en actos como el del martes, que parecería estar dispuesto a aparecer en esas presentaciones incluso si ello no le redituara un centavo más.

“Soy una persona muy amigable”, dijo Pacquiao, tratando de explicar en pocas palabras la causa de su popularidad. “Soy amable con todos”.

Tal vez demasiado amable a veces. En su natal Filipinas, donde es una figura reverenciada por su éxito dentro del ring y por su generosidad afuera de éste, Pacquiao regala dinero y otorga becas para que los niños vayan a la escuela. Después de un tifón reciente, compró madera para que pudieran fabricarse ataúdes.

Y mientras hace todo eso, sigue siendo el púgil más dominante en cualquier categoría.

Propinó una paliza a Oscar de la Hoya, quien abandonó el combate sentado en su esquina. Luego vapuleó sin despeinarse a Ricky Hatton.

Ha peleado en seis divisiones distintas y ha conquistado seis títulos. Ahora, se está ganando el corazón de los aficionados más escépticos.

“Para mí, el boxeo es un tipo de entretenimiento”, dijo. “Hay que divertir a la gente”.

Pacquiao planea hacer eso el sábado por la noche, cuando enfrente al boricua Cotto, con sólo una derrota en su foja, en un combate dentro de la división de los wélter, lo que podría anteceder otra gran pelea entre el filipino y el estadounidense Floyd Mayweather Jr.

En el papel, este combate parece el más difícil del filipino en su carrera. Pero Pacquiao se ha preparado bien, librando incontables asaltos contra los “sparrings” hasta que su entrenador Freddie Roach le pide parar.