Diego Martínez
Agencia Reforma
LAS VEGAS, EU 3-May .- Esta vez no había sonrisas en el rostro de Manny Pacquiao. Se veía triste y adolorido.
En rueda de prensa reiteró ayer que vería de nuevo la pelea en su hotel para saber si había ganado o no.
“Di lo mejor de mí, pero parece que no fue suficiente. Gracias a todos los que vinieron, no quiero poner pretextos, hice una buena pelea y creo que gané.
“Desde el tercer round empecé a sentir una molestia muy fuerte en mi hombro y eso me afectó al lanzar mis combinaciones. Hace dos semanas me lastimé el hombro y pensé en posponer la pelea”, comentó el “Pacman”.
El promotor del asiático, Bob Arum, señaló que la Comisión Atlética del Estado de Nevada no les había permitido infiltrar a Manny antes del pleito contra Mayweather.
“En los deportes de combate estas expuesto a las lesiones. Manny fue valiente porque sabía que podía empeorar y aún así subió al ring. La Comisión no nos permitió que se le inyectara antiinflamatorio antes de la pelea”, expuso Arum.
Freddie Roach, entrenador de Pacquiao, comentó que no vio a su muchacho como siempre es el ring.
“Él es un guerrero y no se rinde. Lo hizo aún así muy bien”, añadió el miembro del Salón de la Fama, y quien comentó que en una revancha todo sería distinto.
