¡Pero sigo siendo el rey!

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de Deportes de La Raza del Noroeste

Dos alegres compadres, conocidos de toda la historia, festejan gustosos un vínculo que los une desde hace doscientos años para jamás separarlos. Ambos, con tequila en mano, se entonan para cantar: “¡Con dinero y sin dinero, hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley!, ¡No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda pero sigo siendo el rey!”.

Sí, mi raza, tanto México como España se brindaron el miércoles pasado en el majestuoso estadio Azteca como parte de los festejos bicentenarios de nuestro hermoso país. El resultado en el marcador es lo de menos, lo que importa es que el campeón del mundo pisó el césped sagrado de nuestra catedral cáscarera para unírsenos en la fiesta de todos los mexicanos.

Es verdad que las estrellas del Barcelona (el mejor equipo del mundo) jugaron apenas treinta minutos y que nuestros prietitos eran la victima natural en este partido, sin embargo, la tortilla se volteó y la inmensa alegría de ser el primer gallo que se le para enfrente al monarca para empatarlo no nos lo quitan ni cobrándonos la tenencia ni yendo a bailar a Chalma.

El gol del Chicharito, las porras sabrosonas, las tortas de queso de puerco, las espumosas bien frías, la ola tricolor en la grada, la personalidad mexicana en el campo de juego, la entrega de la furia roja, los ojitos pispiretos de Meza en la banca, el gol de David Silva, los ¡Viva México ca…! fueron la postal de esta visita histórica de España.

El par de alegres compadres se aleja uno abrazado del otro, con botella en mano y el corazón hermanado. Ambos siguen entonando, mientras se alejan en el horizonte, algo que dice más o menos así: ¡No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda pero sigo siendo el rey!

El chanflazo es para Jona Dos Santos, hermano menor de Gio. Este chamaco no sólo superó como los hombres (y no como los políticos con copa en mano) el trago amargo de ser cortado de la lista final que disputó el mundial, ahora brilla en las filas del Barcelona. Hay tienen que Guardiola ve en nuestro paisano a un jugador titular para la Supercopa que disputarán ante el Sevilla el próximo sábado. Jona tiene madera y carácter para ganarse el lugar que se le negó en Sudáfrica.

El calcetinazo es para los monopolios existentes en la cáscara mexicana. Es increíble que la liga se maneje en pro de los intereses de las dos televisoras dominantes, y es que Monterrey tiene que transmitir sus partidos de local por Internet al no llegar a un acuerdo con Televisa, ya que ésta no admite cambios de horarios porque afectan a sus patrocinadores. En la jornada dos los rayados recibieron a Tecos y tuvieron que transmitir por la web, misma situación de la próxima jornada cuando reciban a Pumas.

Y el desempance es para la marca Adidas, empresa alemana que confió en la imagen del Tri para hacer muchos millones de billetes verdes. Resulta que la playera de la selección mexicana fue la más vendida en Latinoamérica durante Sudáfrica 2010, al sumar 1.2 millones de camisetas vendidas. Gracias a esta “minita de oro”, la marca deportiva extendió el patrocinio al Tri hasta el 2018 e informó que para el cuadrangular con que se festejará el bicentenario se sacará una playera conmemorativa.