¡Pero sigue siendo el rey!

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de La Raza del Noroeste

Su trote no es el desembocado de hace años. Su mirada ya no la posa en el instinto sino en el cálculo y la debilidad del contrario. Su malicia ha incrementado y su picardía aumenta como la espuma de la cerveza que se chuta cada domingo, después de la acostumbrada batalla en el campo de juego. Cuauhtémoc Blanco ya no es el mismo de hace diez años, pero, como diría su canción: ¡en nuestra cáscara, sigue siendo el rey!

Para muchos es inconcebible que este jugador que ya anda por subir al cuarto piso siga siendo la esperanza para que el Tri juegue el quinto partido en el Mundial de Sudáfrica 2010, sin embargo, ¿quién puede negar que su magia y garra fueron la motivación que nuestros ratones verdes encontraron para resurgir de sus cenizas en el hexagonal final de la Concacaf?

Es de seguridad nacional tener en algodones al Cuau. El fútbol mexicano debe repatriar al diez azteca para apapacharlo y asegurarse de que esté en forma y en el nivel óptimo para la justa mundialista. Son varios equipos los que quieren hacerlo su compadre: Veracruz, San Luis, Chiapas, Querétaro y America quieren que Blanco les apadrine al chamaco.

Aunque se ha rumorado que los Gallos Blancos traen la ventaja porque Reinoso es casi casi el padre futbolístico del jorobadito, puedo apostar mi escasa cabellera a que el Cuau regresará a su casa: el nido americanista. Desde que Blanco juega en la liga gabacha ha expresado su total deseo de regresar a chilangolandia y retirarse en el equipo de sus amores: el América.

El regreso del Cuau a nuestra cáscara puede ser el inicio de un plan para rescatar a jugadores que están perdidos en ligas extranjeras y que rendirían mucho más en México. ¿Se imaginan a Nery Castillo en las Chivas, jugando un clásico frente a su único camarada en la selección Cuauhtémoc Blanco? ¡Para destapar las espumosas!

El chanflazo

Es para el maestro de maestros (y no me refiero al profesor Jirafales). Carlos Reinoso llegó a un gallinero en donde su gallo estaba moribundo y a punto de ser parte del caldo de pollo porcentual. El técnico chileno lleva tres triunfos consecutivos al mando del Querétaro y la motivación es mucha. Aún es pronto para asegurar que salvaron el pellejo pero de que el gallo ya canta lo hace y mejor que Vicente Fernández.

El calcetinazo

Es, tristemente, para el adiós del Estadio Corona. Toda despedida es nostálgica y es imposible sentir algo de pesar. El próximo domingo Santos Laguna le cantará las golondrinas a su viejo inmueble cuando enfrente a los campeones Pumas de la UNAM. Este será el último encuentro disputado en este tradicional campo de juego y es que el once de noviembre se inaugurará el Territorio Santos Modelo, nuevo hogar del equipo.

El desempance

Es para el mítico Estadio Nemesio Diez. La casa de los Diablos Rojos no sólo ha sido sede mundialista en 1970 y 1986 sino que, sobre todo, ha visto coronar al chamuco en un sin fin de ocasiones. Resulta que este inmueble histórico de nuestra cáscara cumplirá mil partidos de liga el próximo domingo, cuando los mexiquenses enfrenten al Querétaro, siendo el primero en el fútbol mexicano en lograr esta cifra. ¡Felicidades, choriceros!