Jorge Rivera – Hablemos Fútbol
El Técnico de Seattle Sounders, el profesor Sigi Schmid, se ha empeñado en dejar claro que, en su opinión, el equipo tuvo poca suerte en la Liga de Campeones CONCACAF.
Una jugada desafortunada en San Pedro Sula, una expulsión en San José, un “bajón” de diez minutos en Monterrey, son algunas de las razones que menciona.
Es posible que Sigi tenga razón, pero solo en parte; el triste debut de Sounders FC en el torneo continental tiene, en opinión de quien escribe, otras explicaciones.
Primero, es el tercer año del torneo, y la realidad de darle paso al mundial de clubes de la FIFA, con él un incentivo de por lo menos un millón de dólares, ha hecho el torneo mucho más atractivo.
Los equipos de nuestros países ya no están llevando 6 y 8 suplentes, por los menos a los juegos significativos; ellos alinean 3 o 4, el resto son titulares; en Seattle Monterrey tuvo 10 de sus titulares, a lo largo de los 90 minutos.
Segundo, la MLS es una liga poderosa en recursos, y que avanza en su nivel de juego, pero aún no se puede decir que todos sus equipos jueguen mejor fútbol que en centro América, por ejemplo.
Equipos de media tabla en la MLS no han podido pasar de la fase de grupos en “Concachampions”, en ninguno de sus 3 años de historia.
Houston en el 2008 y Columbus en el 2009, pasaron a cuartos de final a tiempo que estaban primero o segundo en la tabla general; este año son el Real Salt Lake (segundo en la tabla) y el mismo Columbus (tercero), quienes al parecer supererán la fase de grupos del torneo; mientras Sounders y Toronto quedarían por fuera.
Y Sounders, este año, no es eso, es un equipo de media tabla; la clasificación no miente; Sounders ha pasado todo el año debajo del quinto puesto en la general; está lejos de lo que fué el año pasado, cuando nadie esperaba que fueran tan competitivos.
En el 2009 Sounders tomó por sorpresa la liga, este año ha sido distinto.
“Para el segundo año es como si anduvieras con un blanco de tiro pintado en tu espalda”, dijo alguna vez David Estrada, el joven volante mexicano que llegó a Sounders este año, sobre su propio caso.
Tercero, Sounders es un equipo todavía formado con varios jugadores que en su momento sobraron a otros equipos; así son los debutantes en esta liga; los equipos declaran sus 11 instrasferibles, y el nuevo escoge entre el resto.
Jaqua, Riley, Evans, Sturgis, por nombrar unos pocos, “No dieron el ancho” para ser titulares en sus equipos anteriores: Houston, San José, Columbus y Real Salt Lake, respectivamente; por eso quedaron libres.
Para aumentar su competividad internacional, Sounders tendrán que ir mejorando y renovando su situación de material humano, al paso que le permitan las restricciones del sistema MLS donde, salvo dos jugadores designados, solo se permite pagar a los atletas cerca de 100 mil dólares promedio al año.
Remates perdidos, rechazos directos a los pies de un contrario, cabezazos increibles estando solos frente al portero, y que salen torcidos, son cosas que vimos más de una y más de tres veces, en partidos en que se enfrentó la calidad y la fundamentación técnica de un Humberto Suazo, un “Paté” Centeno, un Mario Berrios.
Sounders no jugó mal, con frecuencia dominó a sus rivales, en lo que se refiere a posesión de la pelota; pero, a la hora de convertir el toque en sorpresa, y el remate en gol, fué inferior a sus rivales, que mostraron oficio y experiencia. En líneas generales puede decirse que Sounders atacó más, pero produjo menos.
Se jugó con corazón y se ganó experiencia, utilizando un plantel joven y prometedor; Montero, Nyassi, Estrada, Zakuani, entre otros, de seguro tendrán más “colmillo” la próxima vez.
Pero madurar en el fútbol es un proceso, y hay que vivirlo en orden.
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