¿Qué de raro tiene?

Efraín Palomino Morales

La Raza del Noroeste

Después de los tres partidos que disputó el Tri en el Hexagonal Final de la Concacaf rumbo al Mundial de Brasil 2014 en el que ni de casualidad se asomó la calidad que dicen tener estos “ratones verdes”, los ánimos en la cantina La Cáscara de Seattle estaban peor que en velorio de rancho y es que México arrastró la cobija como triste borracho sin rumbo ni perro que le ladre.

“¡Amanecí otra vez entre tus brazos, y me desperté llorando de alegría! ¡Me cobije la cara con tus goles, para seguir en el Mundial soñando todavía! ¡Te despertaste tú casi dormido, tú me querías decir que a Brasil sí calificamos! ¡Pero callé tu boca con mis porras y así pasaron muchos, muchos partidos!”, cantaba la abuela Chucha con una foto de Javier Aguirre en una mano y con una botella del mejor tequila en la otra.

“No se agüite, mi cabecita de algodón, que le van a salir más canas y todo por un equipo que si vivieran de huevos rancheros se morirían de hambre –dijo don Pedro, sentándose a un lado de la doñita y continuó- Además, ya verá que de última hora el Tri se meterá cual vil huele moles a la justa mundialista y en balde sus corajes”, concluyó el viejo, quitándole la botella de tequila y dándole un trago sin chistar.

“No estoy para psicología barata, mi estimado viejo remilgón, lo único que quiero es saciar mis penas como se hace en mi querido Tepatitlán: con tequila, mariachi y rechinando el catre sin parar”, respondió Chuchita, guiñándole el ojo busconamente a don Pedro.

De pronto, el Chido One a la cocina llegó y con más sentimiento que triste cruz azulino, una canción en honor al Tri se entonó.

“¡A los que al contemplarme rodando en el fango quisieron llorar! ¡A los que se pregunten por qué el talento del Chepo no pudo triunfar! ¡A los que a México juzgaron sin darle derecho siquiera de hablar! ¡A todos los que quieran saber mi tragedia, se las voy a contar! ¡Yo siempre sostuve que no hay en el mundo ningún otro ser

que tenga fiereza de pies a cabeza como mi selección! ¡El Tri es la vida, la chispa divina, la razón de ser! ¡Qué de raro tiene que me haya perdido por mí selección! ¡Qué de raro tiene

que me este muriendo por mi amada selección!”, cantó con lágrima y todo el chilango americanista y, para su sorpresa, esta vez nadie lo agandalló, más bien se unieron a su canto porque para que México quede fuera aún falta quién diga yo.

Chanflazo, calcetinazo y desempance

El calcetinazo es para los pilotos mexicanos de Formula 1, Sergio Pérez de la escudería McLaren y Sebastián Gutiérrez de la escudería Sauber y es que de los dos ¡nomás no se ha hecho uno! Al principio de la temporada se esperaba mucho sobre todo del “Checo” y es que llegó a una de las tres escuderías más fuertes de la máxima categoría, sin embargo, ni los resultados ni lo mostrado en la pista han dejado buen sabor de boca. Por su parte, el “Guty” tiene la escusa de ser novato en la gran carpa, pero de que se esperaba más de él ni quién lo dude. La temporada aún es joven, pero queda claro que si no meten el acelerador… ni el polvo les verán a los patones.

Y el desempance es para unos chamacos que vaya que ponen en alto el nombre del deporte mexicano y es que los taekwondoínes Damián Villa, Irving Delgado y César Rodríguez concretaron el fin de semana pasado el 1-2-3 para México en la división de -58 kilogramos del Abierto Suizo de Taekwondo. Tradicionalmente los mexicanos han sido muy fuertes en esta disciplina, sin embargo, en los últimos Juegos Olímpicos no se cosecharon las medallas esperadas, sobre todo por la calidad que tiene el seleccionado nacional, pero con este resultado queda claro que la mata sigue dando buenos frutos en este deporte.

Y el desempance es para el rey de esta sección (y conste que no hablo de Chente Fox y mucho menos de Juanga, no obstante a lo jocoso de este espacio). Así es, mi raza, Cuauhtémoc Blanco se lleva este reconocimiento y es que sólo a un hombre (y no payaso) como a él se le ocurre seguir echando pata a sus cuarenta años. El Cuau ha fichado con los Lobos BUAP de la Liga de Ascenso y aunque poco podrá hacer con este equipo vaya que merece un reconocimiento y es que es el último gran ídolo del futbol mexicano y nomás no quiere colgar los tacos, por más sudados que los trae. ¡Cuau, para mí que tienen trato con el eterno Chabelo!

¡Nos chutamos la próxima!