Jorge Rivera
La Raza del Noroeste
David contra Goliat, el rico contra el pobre, las contrataciones contra el proceso.
Son muchos los contrastes que pueden notarse entre los equipos que este domingo, en el Qwest Field de Seattle, batallan para llevarse la Copa de MLS.
El primer contraste no tiene nada que ver con fútbol; Real Salt Lake viene de una ciudad poblada en su mayoría por personas de la religión mormona, las diversiones menos sanas allá, son restringidas.
El Galaxy viene de Los Angeles, la capital de la mente abierta, Hollywood, y la vida superficial.
Los Angelinos tienen mucho dinero, pagaron para tener al jugador más caro de la MLS; los de Utah son un equipo de presupuesto angosto, ni siquiera tienen “Jugador Designado”.
El entrenador del Galaxy, Bruce Arena, es una leyenda en este país, dirigió la selección de EU y ganó las dos primeras copas MLS.
El de Salt Lake, Jason Kreis, era el capitán del equipo hace dos años, cuando el dueño le pidió que se retirará y se convirtiera en su entrenador.
A pesar de ello, y en contraste, Kreis lleva el Real por un camino de proceso, con el mismo equipo base desde que el estaba en el once inicial.
Arena llegó a arreglar al Galaxy, y lo hizo, trayendo jugadores veteranos y medio “mercenarios”, como el ucraniano Kovalenko y el defensa Berhalter, que estadounidense y de 36 años ya, nunca había jugado en MLS.
Al Galaxy lo siguen celebridades, y ajusta el promedio de asistencia más grande en la liga, después de Sounders; al Real, y en estadio nuevo, apenas fueron a verlo 11,000 en su serie semifinal.
Paradoja
El contraste quizás más notorio es que el Galaxy llenó las primeras planas, con sus celebridades y la novela de Beckham con el Milán; mientras Real trabajaba en media tabla, y sin hacer mucho ruido.
Pero el contraste es que, en realidad, a comienzo del año, era Real, y no Galaxy, el equipo favorito para llegar jugando, al último partido del año.
El equipo azulgrana impresionó el año pasado por su entendimiento en el medio campo; llegó a semifinales.
Galaxy en cambio, fue un desastre en 2008, y aunque se esperaba que Arena lo compusiera, nadie lo veía en la final.
Talento Hispano
Real Salt Lake es un equipo que gira alrededor del talento en medio campo, del argentino Javier Morales, con 29 años, Morales es un veterano de la Primera División en su país, donde jugó para Instituto de Córdoba, Arsenal de Sarandí, Newels y Lanús.
En defensa, el equipo no vive sin el apoyo del colombiano Jamilson Olave, precursor de la “Ola” de defensas centrales cafeteros en la MLS.
Fabián Espíndola, otro argentino, completa el cuadro de los nacidos al sur del Rio Grande.
Por el Galaxy el aporte de los nuestros es de dos jovencitos nacidos en los Estados Unidos.
Omar González, nombrado este semana Novatod del Año en la MLS, es de padres mexicanos y ha sido titular todo el año como defensa central.
A.J. De la Garza, es tambien novato, de 22 años, y actúa de lateral, normalmente por derecha.
El plato está servido; Galaxy y Real van por la Copa, los de Beckham sienten que tienen el derecho.
Los del Real, tienen la humildad del que puede sorprender.
