Luis Homero Echeverría
Agencia Reforma
EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey, EU- Volvió el triunfo al Tricolor en el “reestreno” de José Manuel de la Torre, al derrotar 4-1 a Costa de Marfil.
México recargó así su batería de la confianza rumbo al pedazo restante de Eliminatoria Mundialista.
Tras el llamado a cuentas de hace un par de semanas donde el entrenador José Manuel de la Torre estuvo al borde de la guillotina, la Selección Nacional enmendó el camino y alcanzó una mejor imagen en el césped del MetLife Stadium.
Lo logró porque el cuerpo técnico se atrevió a jugar de una manera muy distinta, con otro dibujo táctico, con mayor movilidad de sus elementos en la cancha, con la versatilidad de nuevos ejecutantes como Christian Giménez y Fernando Arce.
“Chaco” Giménez se presentó como seleccionado mexicano en una labor de enlace, a la cual se le exigió también la recuperación de balones y el intercambio de posición constante con Ángel Reyna.
El jugador se retiró del campo al minuto 76 por un golpe en la rodilla, pero ya había hecho su colaboración con el equipo, al encontrar la certeza en sus envíos hacia el tridente de atacantes, Oribe Peralta, Giovani dos Santos y Reyna.
El Tri se apoyó en gran medida en los errores de Costa de Marfil para la resolución del juego.
Primero al 10′ con el autogol de Arthur Boka, y luego al 27′ cuando Jean Gosso le dio un regalo a Peralta para el segundo.
Sin embargo, la presión de los tricolores ya era una característica del juego en ese momento. Sobre todo al impedir que los Elefantes salieran con claridad de su mitad de campo y con las incorporaciones de Giménez y Arce por el centro.
Al cerrar el primer lapso, Peralta mostró una vez más el dominio de su posición de eje de ataque, al buscar el servicio de Giovani dos Santos y no esperar que le llegara a la cabeza, como sucedió con otros delanteros del Tri en otros partidos.
Costa de Marfil también cometió el error de dejarle mucho tiempo la serenidad a México para hacer su juego, porque hasta la segunda mitad mandó a la cancha a la dupla de Didier Drogba y Salomon Kalou.
Al aparecer esta pareja, el conjunto mexicano tuvo unos minutos de tendencia defensiva, pero al poco tiempo volvió a apoderarse del esférico y atacar, ya con menor intensidad al perder conjunción con los cambios que se realizaron.
Entre ellos el del otro naturalizado, Damián Álvarez, quien no pulió esta vez su estilo y casi no pesó a la ofensiva.
Drogba hizo su gol gracias a un penal que se inventó el árbitro canadiense David Gantar, al marcar mano de Gerardo Torrado cuando el balón le dio en la espalda.
Pero no hubo más para los marfileños, al no encontrar ese enganche de Drogba y Kalou con los volantes.
Y Reyna colocó la cereza al postre al 89′, el cuarto gol que confirmó la goleada, de las que no gozaba el Tri en este año.
México ganó por fin en un amistoso en el 2013 y alza la cara para los vientos de la Eliminatoria.
