Nick Patterson
Herald Writer
EVERETT — Carlos Silva no tuvo resultado en el juego. Pero en sus ojos su aparición la noche del martes con loas AquaSox de Everett fue una gran victoria.
El lanzador inicial de los Seattle Mariners hizo su primera apariencia competitiva en casi cuatro meses en el Estadio Memorial de Everett, lanzando una entrada en la victoria 9 – 4 de Everett sobre los Vancouver Canadians.
Lo más importante es que Silva emergió intacto.
“Me sentí muy bien”, dijo Silva después de su breve inicio de rehabilitación. “Como me siento es lo más importante. No he estado en el montículo en los últimos cuatro meses, y el hombro se siente bien”.
Silva ha estado en la banca desde que los Marineros lo pusieron en la lista de lesionados el 7 de mayo con inflamación en el hombro. En sus seis inicios antes, el lanzador que había firmado un contrato de cuatro años de $48 millones con los Marineros antes de la temporada del 2008, bajó a un récord de 1 -3 con 8.48 ERA.
Silva fue diagnosticado con su lesión y no se sometió a una cirugía, pero pasó tres meses en rehabilitación. Volvió a lanzar hace tres semanas en preparación para su apariencia del martes.
Superficialmente, la entrada de Silva fue mixta. Lanzó rectas de dos corduras principalmente, terminó con un stike al lado, pero permitió tres sencillos y dos carreras – con un lanzamiento de error. Nunca sobresalió en velocidad porque la más rápida fue de 85 mph.
Pero Silva vio cosas positivas. Contra todos los siete bateadores que enfrentó, el primer lanzamiento fue strike, y 19 de sus 23 lanzamientos fueron strikes.
