Staff Agencia Reforma
SAN FRANCISCO, EU .- La falta de gol y el nulo entendimiento en el medio campo de la Selección Nacional siguen pasándole factura al Tricolor.
El técnico José Manuel de la Torre plantó un 11 inicial muy lógico, buscando ver de inicio a gente como Rafael Márquez Lugo, Raúl Jiménez, Carlos Peña y Gerardo Flores, pero ante la falta de un equipo contundente y que hiciera fluir un futbol vertical y preciso, dejó ver que al grupo le falta mucho para acoplarse.
La imprecisión en los pases impidió que pudieran hilvanar jugadas de verdadero peligro y con esto bastó para permitir que Perú se viera mejor en los primeros 45 minutos, tratando de sorprender a Jesús Corona con jugadas a velocidad, que fueron bien contenidas por la zaga y el arquero nacional.
Al “Chepo” se le vio preocupado en la banca, sin encontrar la fórmula para que el Tri pueda encontrar la personalidad, un sistema que les arroje buenos dividendos y sobre todo la contundencia que sigue extraviada.
Si bien en lo individual Pablo Barrera puede ofrecer diferentes opciones por la forma tan rápida en la que lee las jugadas, nunca pudo encontrarse con Ángel Reyna, y en el eje del ataque el experimentado Márquez Lugo de plano pasó de noche porque ni siquiera pudo tener contacto con el balón y en el complemento fue relevado por Omar Bravo, que al menos mostró más hambre para ganarse una nueva convocatoria.
Luis Montes ingresó al 73′ por un Barrera que terminó perdiendo gas, con la responsabilidad de hacer pesar a los hombres de la zona de definición, pero tampoco marcó diferencia, pues México se mantuvo impreciso y precipitado.
Jesús Molina y Héctor Herrera se vieron mejor en la contención, pero sin poder pesar para darle la pausa y el ritmo al equipo nacional.
