Se tardarán en recibir ingresos

AP

WHITE RIVER, South Africa (AP) — El Ingwenyama Lodge tiene una piscina olímpica, gimnasio, práctica de golf, campos de cricket y dos campos de fútbol que cubre 24 acres.

Sin embargo, no fue suficiente. La superficie tuvo que ser cambiada cuando el equipo nacional de Chile escogió este hotel como su base para la Copa Mundial.

Henk Bredenoord, gerente general de la cadena de hoteles nacional Status que Ingwenyama pertenece, estima que la mejoría costaron 7 millones rand (un poco menos de $1 millon), y dijo que los chilenos pagarían 4 millones de rand por su estancia. En lugar de ver lo que falta, Bredenoord ve oportunidad.

“Seremos un mejor hotel y seremos capaces de competir en el mercado” dijo durante una entrevista.

“Recuerden, esto es una visión a largo plazo”, dijo Bredenoord, al decir que la Copa Mundial “un catalizador para crecimiento”.

El gobierno y empresarios han gastado varios millones en renovar aereopuertos y construir caminos y sistemas de camión y tren, hoteles y estadios para el torneo de un mes. A corto plazo, la Copa Mundial es una propuesta para perder dinero. Lo que ciudadanos de este país esperan es ganancia en el futuro.

“Queremos que el Sudáfrica después del 2010 sea capaz de competir en la economía global,” dijo Danny Jordaan, jefe ejecutivo del comité organizador de la Copa Mundial 2010.

Las preocupaciones a corto plazo de Jordaan incluyen las pocas ventas de boletos, la principal fuente de ingresos para organizadores locales.

En abril, organizadores dijeron que 2.2 millones de boletos habían sido vendidos y hay 500,000 boletos restantes. Secretario general de la FIFA Jerome Valcke aceptó en febrero solo la mitad de los costosos boletos de hospitalidad en cuartos lujosos habían sido comprados. Un poco después, el número del costo de boletos para sudafricanos de la clase trabajadora aumentó al doble.

Jordaan dijo que no es capaz de determinar el efecto de un gran porcentaje de venta de boletos baratos tendrá a los ingresos hasta que todos los boletos sean vendidos.

Valcke dijo en febrero que Sudáfrica fallaría en atraer a los 450,000 visitantes internacionales que habían predecido para el torneo. Ministro de Turismo Marthinus van Schalkwyk dijo la semana pasada que la cifra puede ser de por lo menos 300,000.