Seahawks ganan su División con "uñas y dientes"

Jorge Rivera

NuestroNoroeste.com

Con información del Daily Herald.

La temporada en que los Seahawks de Seattle han subido y bajado como en Montaña Rusa tuvo su momento cumbre este domingo en Qwest Field, afortunadamente, terminando en ascenso.

El equipo de casa sacó provecho de cuanto recurso tenía a mano, y hasta de un par de jugadas extrañas o afortunadas, para lograr una victoria difícil, 16-6, sobre su eterno rival, los Rams de St Louis, y convertirse en el primer equipo de la NFL en ganar un título divisional con un record negativo de juegos ganados contra perdidos.

“No vamos a disculparnos por llegar a la post temporada”, dijo el defensa profundo Lawyer Milloy, “La manera directa de llegar es ganado tu división, y lo logramos, punto”, añadió desechando la parte anecdótica ya, de tener más derrotas que victorias.

Porque como sea, los Seahawks están hoy en una posición por la que 20 equipos de la liga trabajaron todo el año, y no consiguieron.

Fue un fin de semana memorable para el deporte del balón ovalado en Seattle, el Jueves en la noche, los Huskies de la UW habían sorprendido a la U. de Nebraska, vengando su derrota de Septiembre con una victoria 19-7, para alzarse como su primer trofeo de post temporada en ocho años, el Holiday Bowl de San Diego.

Carroll ¿La Figura?

Los partidos se ganan o se pierden en la cancha, y los jugadores son los protagonistas verdaderos, pero en este país existe un término para describir situaciones en que la estrategia planteada por un entrenador supera notablemente la de su rival; la palabra es “Outcoached”, puede simplemente traducirse como “dirigió mejor”.

“Pete Carroll outcoached Steve Spagnuolo”, el entrenador de los Seahawks sacó de su manga trucos para los que el estratega de los Rams parecía no estar preparado.

Carroll no solo entregó la títular del equipo al mariscal suplente Charlie Withehurst, algo predecible ya que Hasselbeck estaba golpeado, sino que además cambió el plan de juego para sacar provecho de los movimientos de su jugador.

Un pase espectacular de 62 yardas en la primera posesión del partido, y un cambio de frente, pasando el balón en el sentido contrario en que se movía toda la defensa de St. Louis, bastaron para dar a Seattle el primer “Touch Down” y una ventana temprana que los carneros no pudieron remontar en toda la tarde, matizada por el ruido infernal de los 67,000 seguidores de Seattle, mostraron toda la fuerza de “el hombre 12” en el Qwest Field.

“Fue una victoria completa y por eso estoy tan emocionado” dijo Carroll, “tardó tiempo en llegarnos así”, agregó refiriéndose al dominio de su equipo en ambos lados del balón.

Y es que, si en ataque los Seahawks lograron los puntos, en defensa y por fin, el equipo pudo neutralizar a un rival; después de permitir 31 puntos de promedio en contra, en los últimos siete juegos, ayer apenas permitieron 6 al St. Louis, que llegaba con el promocionado brazo de su juvenil mariscal Sam Bradford, con 18 pases de “touch down” en el año, pero que salió en blanco de Seattle.

El entrenador de Seattle también encontró la forma de correr el balón frente a la defensa visitante, algo que no había logrado en todo el año; los Seahawks, penúltimos en la liga en yardas avanzada por juego, con promedio de solo 89, marcharon para un total de 140 contra St. Louis, una mejora de más del 50%.

Whitehurst, brillante

Seahawks apenas logró un “Touch down”, en esa impresionante primera posesión, y 3 goles de campo de Olindo Mare, uno en el tercer cuarto y dos en el último, sellaron la victoria, mientras el visitante apenas logró dos goles de campo en todo el juego, y fue interceptado por la defensa de Seattle en el último cuarto, cuando avanzaba en busca del empate.

Charlie Whitehurst, el mariscal de campo suplente a quien se le pagaron $10 millones de dólares a comienzo de año para venir a Seattle, tuvo una actuación brillante, sin intercepciones ni balones entregados, y con un avance casí histórico en su primera posesión del partido, abrió el camino a la victoria.

En la segunda jugada después de la patada inicial, Whitehurst aguantó el balón sorpresivamente mientras el receptor Ruvell Martin, otro suplente y compañero de práctica de Whitehurst, se desmarcaba corriendo al fondo; el mariscal sacó un lanzamiento de 30 metros de largo por encima de la defensa y encontró a Martin que corrió con el balón en la mano por otros 30, dejando a Seahawks de inmediato en posición de anotar.

Un par de jugadas más tarde, y a pocos metros de la línea de gol, Whitehurst recibió el balón y corrió hacia la derecha protegido por la mayoría de sus jugadores y seguido por la defensa visitante, pero a media carrera se detuvo con agilidad, volteó y lanzó un pase al otro lado de la cancha, el izquierdo, encontrando casi sin marca los 1.93 metros de estatura del receptor Mike Williams, otro a quien la liga consideraba de poco valor; Williams recibió sin problema y marcó el “touch down” que a la postre deja a los Seahawks en el cuadro de primera ronda de la liguilla final.

Vienen los Santos.

Seahawks recibe ahora a los campeones actuales de la NFL, los Santos de Nueva Orleáns, el sábado a la una de la tarde, en el “playoff divisional”.

Seattle es en el papel el equipo más débil, pero también lo era el día de ayer, además y como lo anotó a la Televisión el ex entrenador y respetado analista de la NFL, Tony Dungy, los Santos enfrentarán tres retos adicionales en su visita a la ciudad esmeralda.

1. Apenas cinco días de preparación y la necesidad de atravesar el país para llegar a Seattle.

2. El hecho que la actuación de Whitehurst y la recuperación de Hasselbeck le dá a Pete Carroll dos opciones en la plaza de Mariscal de Campo, los Santos deberán prepararse para las dos opciones.

3. Los Santos, que cayeron el domingo en su propia casa, en su último juego de la temporada, sumaron tres nuevas lesiones a las tres mas que tenían de jugadores claves en su equipo.

El juego se transmite nacionalmente por NBC (King5 en Seattle), el sábado 8 a la 1pm; aunque los Santos serán favoritos, la mejora de ayer domingo y el público del Qwest dan esperanza de un partido parejo, con posibilidad para ambos equipos.

_