Jorge Rivera
La Raza del Noroeste
Despues de una semana libre en el calendario de la NFL, pero practicando a marcha forzada en el Centro Atlético Virginia Mason de Renton, los Seahawks de Seattle están listos para salir a cazar osos.
Los Halcones Marinos viajan a Chicago para enfrentar a los Bears, es busca de su primera presentación decente, jugando de visita.
Esta vez, los Seahawks llevarán su propia “Bestia”.
Seattle acaba de adquirir al corredor Marshawn Lynch, jugador de tercer año en la liga, que comenzó en los Bills de Buffalo.
Lynch, un corredor trasero (runnning back), avanzó un total de 1,000 yardas en cada una de sus dos primeras temporadas, para luego bajar en la tercera y perder la titular en los débiles Bills.
Pasado revoltoso
El registro pasado de Lynch fuera de la cancha, no es tan bueno; un arresto por atropellamiento, otro por posesión de armas.
“Es algo del pasado” dijo Lynch al Daily Herald, “me enseñó a ser una buena persona, y ahora estoy en Seattle a demostrar que lo soy”, añadió.
Lynch fue además rival de su nuevo jefe, el entrenador Pete Carroll, cuando jugaba para la U de California y Carrollo dirigía la USC.
“No lo soportaba”, dice, “corría para arriba y para abajo felicitando sus jugadores mientras nos apaleaban…, pero es un ganador y ahora yo quiero un poco de eso, de ganar con él”, agregó.
Grande y fuerte
Hasta la semana pasada los corredores de Seattle eran todos pequeños y rápidos; Lynch, que llevará el número 24, es de otro biotipo.
“Trae algo que no teníamos, es grande y poderoso” dice su nuevo compañero, el mariscal de campo Hasselbeck.
“No recuerdo que hayamos tenido un corredor como él, es una Bestia”, concluyó.
