Segundo entreno para Seahawks

Jorge Rivera

La Raza del Noroeste

La pretemporada de la NFL arrancó a toda máquina el fin de semana pasado; con apenas unos días de práctica tras la pre-huelga, los equipos de la liga comenzaron a usarse unos a otros de “sparrings” en preparación para la temporada que arranca el mes que viene.

Los Halcones Marinos de Seattle abrieron el año derrotando de visitantes a los Cargadores de San Diego, por 24-17, en un partido que comenzó a mostrar aspectos positivos y negativos del equipo; veamos:

Lo positivo

Seattle ganó y ganar es bueno, como también lo es remontar, porque los azules perdían al medio tiempo.

El nuevo mariscal de campo titular, Tarvaris Jackson #7, mostró un par de buenos movimientos cuando se quedó con el balón, aunque no lució tan brillante cuando lo lanzó por los aires.

El que sí impresionó por tierra y por aire fue el recién llegado tercer Mariscal, Josh Portis, #13, el equivalente a un novato de fuerzas básicas que fue traído de una Universidad pequeña, ni siquiera en la División I de la NCAA.

Portis logró conectar seis pases en menor de cinco minutos camino a anotar un “touchdown” hacia el final del juego, y dejó estampada su marca de suplente que estará respirando en la nuca del titular Jackson y del otro suplente, Charlie Whitehurst, que jugó apenas normal, “ni fú, ni fá”.

En defensa, la nota más positiva la dejó un jugador que llegó este año desde la liga profesional de Canadá, conocida como la CFL; es esquinero y se llama Brandon Browner, #37. Usualmente los defensas esquineros no son tan altos como los atacantes receptores que deben cubrir, y siempre tratan de ganar o bloquear los pases aéreos con velocidad y buena ubicación; este #37 es diferente, altísimo, 1.90 mts, es decir 6 pies y 4 pulgadas; más de una vez supo meter su cuerpo entre el balón y el receptor que lo esperaba, lo que seguramente complacerá a sus entrenadores.

Lo negativo

No habían pasado más que unas cuántas jugadas cuando los aficionados y analistas de los Seahawks vieron, casi con estupor, como Rusell Okung, #76, protector de línea izquierdo, dejó la cancha saltando en un pie.

Okung fue la primera selección colegial del equipo el año pasado, traído por varios millones de dólares para reemplazar en ese puesto a Walter Jones, un jugador tan legendario que solo él y un mariscal de los años 80 tienen sus camisetas con el número retirado, colgadas en lo alto del estadio.

Pero el año pasado Okung no funcionó, menos como reemplazo del “gran Walt”, estuvo lesionado la mayor parte del tiempo y se esperaba que arrancara con todo en el 2011; no es así, aunque el equipo dice que la lesión no es grave y podría estar listo para la Jornada 1.

La otra nota negativa sale de analizar cómo se vieron los pájaros contra los cargadores en las primeras jugadas, cuando en estos juegos están los titulares de ambos planteles; San Diego avanzó por la cancha como “Pedro por su casa” y anotó un “Touchdown” frente a los indefensos Seahawks, tras marchar más de 90 yardas de un lado a otro.

La defensa titular de Seattle no le hizo “cosquillas” al ataque titular del rival.

Segundo partido

Seahawks recibe este sábado, en el ahora llamado CenturyLink field, a los Vikings de Minnesota, equipo que el año pasado tenía en su plantel a los recién llegados Tarvaris Jackson, Sidney Rice y el Coordinador ofensivo Darrell Bevell, lo que le da una nota especial de rivalidad al juego.

Será la primera presentación de Jackson como Mariscal de Campo titular en una ciudad que tendrá que ganarse pulso a pulso, porque la noticia de su arribo, sin ser una figura reconocida ni un prospecto caliente en su posición, no cayó muy bien. Y la mayoría de aficionados y expertos miran al nuevo líder, todavía, por encima del hombro.

Suerte, para los pájaros de casa.