Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
La semana santa es sinónimo de vacaciones, es el pretexto ideal para sacar a presumir la pancita pulquera y darnos un buen chapuzón en pleno sábado de gloria, sin embargo, hay otros que pasan la semana mayor cual Jesús en viacrucis.
Tal es el caso del pobre Jesús Ramírez, quien vivió su propio viacrucis y es que cada gol que fallaron sus poderosas águilas (que más bien parecían guajolotes) frente a las Chivas fue como una pedrada en su tatema, las burlas de la hinchada del rebaño fueron latigazos sobre su ya de por sí maltrecha fe y el gol que se comió Ochoa fue, finalmente, la corona de espinas que se colocó en su cabeza.
América no sólo perdió el clásico mexicano, también dejó sobre la tablita su calificación a la Liguilla y, para acabarse de amolar su semana santa, les puso a todos sus jugadores la soga al cuello, acusados de ser los traicioneros que entregaron a su técnico al ser tan maletas.
La directiva crema señaló con su dedo ajusticiador a Jesús Ramírez, el propio Michel Bauer ha dicho que si el equipo no califica a la fiesta grande, los días en el nido águila están contados no sólo para el técnico sino para todos los cascareros.
Ahora sí que la cosa se le puso pelona a Jesús (y no por lo complicado del caso sino porque lo mismo le pasó al Chelis) y es que los americanistas no han jugado mal, de hecho han creado muchas oportunidades de gol que no aprovecharon y que les ha costado puntos, sin embargo, ¿qué se puede esperar si una bala les quitó al delantero más mortífero del continente?
No te preocupes mi Chuy, mejor diles a tus directivos y jugadores, como lo hacía mi abuelo cuando lo acusaban de ojo alegre, “si alguien está libre de pecado que arroje la primera piedra”.
El chanflazo es para las Chivas y es que su victoria ante el América no sólo le devolvió el liderato general del Bicentenario 2010 sino que, además, provocó eco a nivel internacional. La FIFA publicó un artículo en su página web en el que destaca el triunfo del rebaño en el clásico, esta es la séptima aparición de los tapatíos en el portal, sin contar que el Chicharito ha aparecido en tres ocasiones más.
El calcetinazo es para los “gatitos” de la UNAM y conste que el apodo es autoria del mostacho del Tuca después de su penosa actuación frente a la máquina celeste de Cruz Azul en la semifinal de la Concachampions. Los universitarios fueron literalmente borrados del campo de juego y vapuleados en el marcador con cinco goles en su marco por cero a favor, por lo que los cementeros buscarán el boleto para el próximo Mundial de Clubes.
El desempance es para el amigo de todos los niños y azote del que lo critique por mujeriego: el Cuau. Este cascarero no sólo es un personaje que aporta pasión a la cancha de juego sino que, fuera de ella, es todo un personaje. Esta semana Cuauhtémoc Blanco apareció en su programa televisivo con la playera del Guadalajara, pagando así la apuesta que hizo para el clásico. ¡Este si es hombre, no como el que nos gobierna!
¡ Nos chutamos la próxima semana!
