Sorpresivo cambio en Sounders

Jorge Rivera – Hablemos Futbol.

La mayoría de los lectores y aficionados al fútbol encuentran aburridas frases del tipo “lo habíamos dicho”, o “como lo había anticipado”, pero un movimiento de Sounders FC al final de la semana pasada casi creó la necesidad para quien escribe de decirlo así.

El equipo de Seattle dió un nuevo y esta vez sorpresivo paso en la búsqueda de un jugador que se ponga la camiseta número 9 de Sounders y la haga suya de verdad, dejando claro que las opciones con que contaba, a solo tres semanas de su primer partido del año, no llenaban todas la expectativas de entrenadores y directivos.

Desde que, ya hace un año, los Sounders dejaron ir a Blaise Nkufo aceptando el fracaso de esa contratación, quien escribe este Blog se viene preguntando ¿Quién, de verdad, es el 9 de Sounders?.

Seattle cedió a dos de sus jugadores jóvenes más protegidos y queridos por la afición local, en un cambio con el Impact de Montreal por el que recibió a cambio los derechos del centro delantero Eddie Johnson, seleccionado nacional de los Estados Unidos.

Mike Fucito, delantero de 25 años y Lamar Neagle, volante de ataque de 24, se encaminaron al sitio de prácticas del equipo canadiense que ingresará a la MLS el mes próximo, mientras que Johnson se unió de inmediato a las prácticas de Sounders en Bradenton, Florida.

El nuevo Sounder

Johnson, quien cumplirá 28 años a fin de Marzo, estaba listado por la liga premier inglesa como de 1.83mt de estatura y 77kg de peso; registró 19 apariciones con el Fulham a lo largo de cinco años, en los que además estuvo a préstamo a otros clubes.

Su historia es otra de aquellas que definen parte de la MLS como la liga que muchos jugadores de futbol estadounidenses dejan porque se creen mejores, y a la cual regresan cuando no pudieron probar que lo son; el número ya es muy grande para tenerlo claro, pero incluye apellidos poco relevantes en esta historia, como Adú. Califf, Convey, Buddle, etc, etc.

Nacido en la Florida, grande, fuerte y con mentalidad de goleador, Johnson saltó a la fama del futbol local muy joven, a los 17 ya jugaba en la MLS, para el Dallas donde estuvo cinco años y marcó 24 goles, luego fue al Kansas, y de allí “saltó el charco”, camino al sueño del tradicional equipo del sur de Londres.

Pero allí nunca logró brillar, pasó prestado a dos clubes menores en ese país, el Cardiff City y el Preston, y también al Aris de Grecia, donde llegan muchos “rechazados” de las ligas grandes, pero en ninguno dejó marca; su historia se compara hasta cierto punto con la de Gio Dos Santos y el Tottenham.

Hace poco más de un mes, Johnson sorprendió a la liga mexicana cuando se anunció que se uniría al Puebla, ahora dirigido por un colombiano que conoce bien la MLS, Juan Carlos Osorio, pero el mismo Osorio lo descartó poco más de una semana después, notando que no estaba físicamente listo para competir.

Johnson entonces se sometió al proceso de reasignación que tiene la MLS para jugadores que han pertenecido a la selección nacional pero actúan fuera de los E.U. existe un orden de asignación y si el equipo que está primero en la fila no quiere al jugador, puede canjearlo a uno de los que están más abajo pero sí lo quieren, y así sacar provecho..

Por eso Sounders tuvo que dar bastante, dos jugadores jóvenes con proyección de llegar a ser titulares en uno o dos años, a cambio de Johnson, quien puede decirse aün está en la ruleta de posibles seleccionados de los Estados Unidos, habiendo jugado un par de veces en el mundial del 2006, pero no en el 2010.

En resumen, Johnson llega buscando resucitar su carrera en Seattle.

¿Qué significa?

Varias conjeturas se pueden hacer alrededor de este sorpresivo desenlace, algunas obvias y ninguna demostrable, pero aquí están en todo caso.

Primero, los jefes de Sounders no sentían tener solución a su situación con el número 9; y es curioso, porque cuando, a fin del año pasado, quien escribe preguntó específicamente si irían a buscar un jugador en esa posición, el Director Deportivo Chris Henderson respondió “Sounders se siente muy bien con sus opciones en el ataque, marcamos muchos goles en el 2011”, ¿entonces?.

Segundo, la recuperación del jamaiquino Obrian White no va por buen camino, por lo menos no por el camino que los entrenadores quisieran, y ya se puede empezar a dudar incluso que arranque temporada en la lista del plantel.

Tercero, Sammy Ochoa no ha logrado llenar el espacio que quedó abierto para él con la salida de Jaqua y la no traída de otro delantero en Enero.

Un tema difícil, en las primeras semanas de práctica le pregunté a Ochoa sobre su opción de tomar la titular de ese puesto y su respuesta fue evasiva, “hay otros chavos que vienen empujando” fue parte de lo que dijo, por lo que decidí presionar:

– “Pero usted está llegando a la edad en que un jugador profesional quiere la titular permanente en un club de primera división, ¿verdad?”

Ochoa respondió que claro, que por supuesto el quería ser titular pero que eso era decisión del técnico y que había otros jugadores como Fucito que el técnico tenía bien presentes.

No sé si a Ochoa le gustó mi pregunta, pero la respuesta ya dejaba preocupación, y el lunes Sigi dejó clara su propia opinión

“Necesita trabajar en la parte física también, posiblemente dejó la puerta un poco abierta”, dijo el alemán dejando claro de manera discreta que el michoacano no ha llenado la expectativa.

Cuarto, y último para no aburrir, porque el tema del “delantero grande” ha sido algo que ha dado mucho de qué hablar aunque pocos han hablado del tema.

No se sabe quién acompañará a Montero en los próximos tres juegos, todos de alto nivel contra equipos de la primera mexicana.

Sounders ha estado en Florida y no hemos podido ver si Johnson ha mejorado su condición desde que lo descartó el Puebla, y es seguro que vea minutos pero no tanto que sea titular contra Santos Laguna.

David Estrada viene empujando y de nuevo marcó goles este fin de semana, sigue ganando reconocimiento del técnico “ahora tiene oportunidad de lograr más minutos”, dijo Sigi, y puede tener presencia aunque es claro que lo que más quiere, y no tiene Schmid, es un 9 de talla, lo que le puede abrir un espacio al juvenil caribeño Cordell Cato.

Ochoa estará en la mezcla, casi puede decirse que el miércoles contra Atlante en Cancún se juega el partido más importante de su corta carrera con Sounders.

Johnson está en el equipo y es posible que se proyecte como solución por lo menos parcial, Fucito y Neagle tendrán que adaptarse al frio de Montreal y tratar de brillar en su nuevo club, Estrada sigue empujando y Ochoa vive una encrucijada.

A los ojos de quien escribe, la novela “Un 9 para Sounders” vive otro “capítulo de estreno”…, pero está muy lejos del final feliz.

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