Jorge Rivera
La Raza del Noroeste
Ha pasado un año completo después de la locura del debut en MLS.
El equipo que sorprendió a todos, jugó buen fútbol, ganó partidos, y se convirtió en el fenómeno de la liga durante su comienzo.
Sin embargo también encontró momentos difíciles, particularmente hacia media temporada, sufrió sequía de gol, comenzó a bajar en la tabla general.
Pero Sounders se recuperó, se llevó de manera brillante la Copa de los Estados Unidos jugando de visita, y cerró una temporada de ensueño, quedando desafortunadamente eliminado en la primera ronda de la liguilla, a manos del Dynamo.
El resultado fue enorme, pero no perfecto.
En su primer año, Sounders avanzó de manera muy notable en la búsqueda de lo que sus directivos han declarado abiertamente, lo que quiere un equipo que espera ser grande: una identidad futbolística, una forma definida de jugar el fútbol.
Seattle es un equipo que ataca, que no espera, no lateraliza casi, y eso posiblemente ha ayudado a crear el ambiente de éxito en el estadio.
Sin ser perfecto, el equipo busca los defensas contrarios, cambia de frente, juega más con balón al piso que un Houston, o New England. por ejemplo.
Sin embargo Sounders, que recibió el menor número de goles en contra, estuvo apenas en media tabla, en goles a favor.
Falta gol, este año hay que ir a buscarlo.
¿Cómo puede Sounders mejorar en el 2010?
La primera teoría, pensaríamos, debe ser; “lo que no está roto, no lo rompa”.
Por eso no es de extrañar que el equipo haya mantenido su núcleo, y dentro de él su defensa, la mejor de la liga si se combinan las estadísitcas con el hecho de que sus jugadores se unieron por primera vez.
La solidez atrás, y la recuperación que lidera Alonso, son fundamentales y deben continuar; la pretemporada parece confirmarlo, no se verán mayores cambios.
Seattle está entre los equipos con mejor posesión de balón en la liga, juega más de lo que vé jugar, por eso creemos que su medio campo, sobre todo en contención, también mantendrá su filosofía
En ataque, Sounders crea varias alternativas, las más usadas de la cuales describimos a continuación.
Triangulo 1; Salida rápida por izquierda, tocando corto y driblando, fútbol “bonito”, se propone principalmente desde Leo a Ljunberg y Zakuani, y de ahí en adelante.
Triangulo 2; Toque largo (corto tambien a veces) tratando de abrir espacio; nace en las piernas de Riley que busca a quien está por derecha; el año pasado hubo mucha rotación, táctica y de personal, en esa zona.
Riley, a diferencia de Leo, resuelve con frecuencia enviando buenos centros, que normalmente buscan a Montero.
Triangulo 3: El balón es de “Ossie”; cuando Alonso levanta la cabeza y toca rápido y profundo, buscando a Ljunberg, pero con frencuencia tambien a Montero o quien esté en mejor posición.
Por supuesto, hay muchas formas, y al final el balón vá al mejor ubicado, pero esto es lo que se vé con más frecuencia en la cancha.
En la definición, el equipo crea, y viene trabajando en ello, un triangulo delante de estos tres, y allí es donde deberá ser más dinámico, más “místico” donde los atacantes buscarán entenderse, y agruparse mejor, en los toques finales.
La ausencia de Jaqua, lesionado por los 6 primeros juegos, deja al equipo sin una opción táctica importa: “hombre-grande-en-punta”, en medio campo crea muchas preguntas, y la posibilidad que alguien aparezca, durante el año, a ayudar en ese último pase que puedan convertir en 50, los 38 goles del año anterior.
Suerte, para el equipo de casa.
