Jorge Rivera
NuestroNoroeste.com
“Yo creo que a la gente se le olvida lo difícil que es ser un equipo de expansión, porque comenzamos el año muy bien”.
Son las palabras del entrenador del Sounders FC, Sigi Schmid, a dos juegos de terminar la primera temporada del equipo en la MLS. Y puede que tenga razón: solo Chicago, que entró a la liga en 1998, tiene el orgullo de haber llegado a la liguilla, y ganado el campeonato, en el mismo año de su debut.
Un logro muy grande.
En ese entonces, las cosas eran muy distintas, la liga tenía apenas “dos añitos”, no es que Chicago se estuviera enfrentando a equipos completamente organizados y competitivos.
MLS apenas comenzaba.
Sounders FC, en cambio, llega a esta instancia, compitiendo con “franquicias” como el Galaxy y el DC United, que se han forjado por más de 10 años, que han ganado varias copas, y que han ganado torneos internacionales, como la Copa de Campeones CONCACAF.
Sounders no ha participado aún en el primero de estos torneos.
Es cierto, el verde es un equipo al que se puede conectar con la tradición del fútbol en Seattle, con la liga NASL de los años 70, y por supuesto con la USL en los años recientes.
Pero realmente, esa es una conexión más que todo de nombre; quienes manejaron el equipo en esos años, no son quienes los manejan hoy.
Solo 4 jugadores (en la actualidad suplentes) y 3 directivos, quedan de “Los Sounders” del pasado, apenas para mantener “el sabor”, pero no suficiente para hablar de continuidad.
De manera que este equipo se ha armado a pulso, liderado por la fe del Gerente Adrian Hanauer, el dinero de un millonario de Hollywood (Joe Roth), y la increíble capacidad organizadora de los Seattle Seahawks.
El equipo de Seattle podría lograr este sábado su segunda gran proeza, llegar a la liguilla en el año de su debut en la liga. La primera, por supuesto, fue ganar la Copa de los Estados Unidos.
Pendiendo de un hilo
Sounders FC enfrenta al Kansas City Wizards, un equipo modesto, con un pie en la eliminación, pero que no está “muerto” todavía.
“Los hechiceros” tienen 32 puntos y, por lo menos en sus cuentas, podrían clasificar si ganan sus dos juegos restantes. Por supuesto, además necesitan que New England pierda sus dos juegos, y que Dallas, Real, United y Toronto, no ganen ninguno de sus partidos…
Es decir, Kansas espera un milagro.
“Es muy simple, sabemos que tenemos que ganar esos dos juegos”, dijo a la prensa el entrenador de Kansas, Peter Vermes, que reemplazó a media temporada al despedido Kurt Onalfo.
“Vamos a tomar un juego a la vez, y ver qué pasa”, concluyó el ex jugador de la selección de los EEUU, que se retiró de la competencia hace tres años.
Kansas sufrió una derrota contundente el fin de semana anterior, 2-0 a manos de Chivas USA, que ya se encuentra cómodamente clasificado.
Confianza con moderación
Cuatro de los ochos cupos para la liguilla de Noviembre ya están llenos, Sounders FC y Chicago están igualados en la delantera de quienes buscan los otros 4.
“Está tan apretada (la carrera por la clasificación) como nunca la he visto, por lo menos en términos del número de equipos aún con opción”, dijo el entrenador del Seattle; “Es bueno estar con control de nuestro propio destino… simplemente ganamos y estamos dentro, el único marcador que tenemos que mirar es el nuestro”, agregó.
El entrenador se muestra confiando de la clasificación, basándose en dos fortalezas actuales del equipo: la defensa, y el desempeño como visitantes:
“La tenacidad de nuestra defensa estuvo muy bien (en el último juego)” dijo el profesor Schmid, “Entonces tenemos que seguir defendiendo bien, porque eso es además importante si se llega a la liguilla”, añadió.
“Nosotros hemos sido definitivamente buenos de visitantes” dijo sobre el segundo punto, “Vamos por tres puntos, pero si traemos uno está bien”, agregó repitiendo, de algún modo sus mismas palabras de hace dos semanas, cuando viajaba a Columbus.
Sounders enfrenta al equipo que le propinó su primera derrota en la temporada, y a quien venció en cerrada batalla, llena de gritos y escaramuzas, en los cuartos de final de Open Cup.
De manera que hay razón para esperar un juego “a muerte”, con la clasificación de por medio.
