Efraín Palomino Morales
Corresponsal de Deportes México La Raza del Noroeste
Sudáfrica es cosa del pasado y sólo en España se acuerdan que hubo mundial. En nuestro rancho todos se alistan, cuales quinceañeras nerviosas a punto de ir a domingear, para el inicio del torneo local. Sin embargo, antes de escuchar el pitazo inicial en las canchas de nuestra cáscara hay que cumplir con un protocolo que más bien es la “tanda” de varios equipos mexicanos.
Se trata de la denominada Súper Liga, torneo en el que se ven las caras equipos de la MLS con clubes aztecas. En teoría, este torneo resulta una buena pre temporada para ambas ligas, sin embargo, en realidad es una jugosa ganancia económica para los clubes mexicanos y un excelente sinodal para el nivel cada vez más competitivo de la liga gabacha.
¿Qué beneficios trae para nuestra cáscara la Súper Liga? De entrada las chequeras de los directivos llenas de billetes verdes para hacerse injertos en la tatema (que más de uno lo necesita) y finalmente para que sus jugadores conozcan el gabacho de a gratis. ¿Algo más? ¡Lo dudo!
No es que sea malinchista por renegar de la zona de Concacaf pero ¿por qué no hacemos como los australianos y nos vamos de huele moles a otra confederación? En la Conmebol caeríamos como anillo al dedo y es que de ese lado de la vecindad americana vaya que se cascarea chulo de bonito, ¿o quién puede negarlo después de ver a cuatro de sus selecciones en la ronda de cuartos de final de Sudáfrica 2010?
No pongo en tela de juicio los beneficios económicos que traen a los clubes mexicanos torneos en Estados Unidos como la Súper Liga y mucho menos niego que estos partidos llevan alegría a la afición azteca que está del “otro lado”, sin embargo, ¿no sería mejor llevarle a nuestros paisanos partidos de Copa Libertadores o Copa Sudamericana? Digo, como negocio sería mucho mejor que rifar a mi tía.
El chanflazo es para la cantera Puma y es que los dos únicos fichajes que se han concretado después de la justa mundialista de Sudáfrica 2010 han sido de dos universitarios: Pablo Barrera y Efraín Juárez. El primero se fue a la Liga Premier con el West Ham y el segundo acaba de fichar con el Celtic Glasgow de Escocia. Con este par de ventas la directiva felina se embolsó cerca de nueve millones de euros. Hay ustedes dirán si invertir en los chamacos no es negocio.
El calcetinazo es para Javier Aguirre y no por meter al Bofo en el partido clave si no por dejar sin acción a Memo Ochoa. Al enterrarlo en la banca no sólo puso en duda su juicio como técnico si no que, además, le cerró las puertas al arquero americanista para que se brincara el charco. Muchos visores de equipos europeos (sobre todo del Milán) esperaban con ansias verlo cubrir los tres palos aztecas para tomar una decisión, sin embargo, Javiercito se encapricho con la suerte de un conejo que nunca llegó.
El desempance es nada menos que para el “bien portado” de Héctor Moreno, quien recibirá de las manos de la Reina Beatriz de Holanda la condecoración de Caballero. ¿Qué hizo para merecer este reconocimiento diplomático?, pues ser un ejemplo para la juventud gracias a su buen comportamiento dentro y fuera de la cancha. Esto va para aquellos que piensan que la “pisteada” y el bailongo es lo único en la vida cuando estas chaval (¿me están oyendo Gio y Carlos Vela?).
