Texto y Gráficos
Agencia Reforma de México
MÉXICO, DF – Y resucitó al cuarto día. La Selección Mexicana alcanzó seis puntos en el hexagonal eliminatorio de Concacaf que lo coloca al menos en el cuarto puesto, en posición de la repesca para el boleto a Sudáfrica 2010.
El tricolor se impuso 2-1 a Trinidad y Tobago en un partido que alcanzó lucimiento en el manejo del balón, pero no así en el saludo a las redes.
México se complicó solo el juego, porque en la realidad mostró mejores razones que el rival: control del esférico, variantes, cambios de juego, ataques diversos, actitud en sus jugadores, pero siempre faltó esa pizca para hacer un marcador de escándalo contra los trinitarios. Porque debió ser para eso. Ya fuera por los desbordes de Andrés Guardado por izquierda, los piques de Carlos Esquivel, las arremetidas de Alberto Medina, los trazos largos desde la línea defensiva, el tricolor formó diversas calles y avenidas para encimar al visitante. Y sobre todo con el artífice de la revolución en el funcionamiento de los verdes, el jugador que le entregó una imagen de dinámica, de seguridad, de entendimiento, Cuauhtémoc Blanco. Si ya en San Salvador mostró sus destellos en 45 minutos, ahora con partido completo partió plaza. Blanco fue el organizador de la mayoría de los avances, muy pocas veces falló un pase y siempre puso la mirada y el esférico al frente, con toques de primera y jugadas creativas. El resto de los jugadores pareció contagiarse de la energía de Cuauhtémoc, porque se vio a un Guardado más veloz, a un Guillermo Franco más solidario, a un Óscar Rojas seguro y hasta en el plan goleador. Pero la mala vibra no parece soltar al cuadro nacional. Con todo y una oleada de ataques, se pisó con certeza el área enemiga, los goles no cayeron por racimo, y al contrario, la angustia apareció con el empate trinitario antes del descanso. México se fue a la victoria con la pintura que puso en la cancha Rojas, que valió por dos o más tantos, y sirvió para respirar de nuevo en la eliminatoria. La selección rescata el triunfo apenas y por lo pronto subió un escalón en el proceso eliminatorio, ya ganó, pero aún está lejos de un equipo digno de clasificación.
