Tres alegres compadres y un colado

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de La Raza del Noroeste

Después de una semana de fiesta grande, la cantina “La Cáscara de Seattle” parecía el mismísimo camposanto y es que el olor a cruda pambolera espantó a Cementeros, Tuneros, Tuzos y Jaguares.

Si por él fuera, el dueño de la cantina cerraría su changarro y lo abriría hasta la próxima temporada, sin embargo, tres alegres compadres celebran harto que da gusto en la mesa de la esquina.

“¡Este amor apasionado, anda todo alborotado por volver! ¡Voy camino a la final y aunque todos lo dudan campeón he de ser! ¡De la Liguilla nos alejamos hace tiempo pero nos llegó el momento de volver! ¡Nuestra afición tenía razón, hay que hacerle caso al corazón y me muero por volver! ¡Y volver, volver, volveeer, al campeonato otra vez!”, cantó Don Pedro, quien mostraba la sección deportiva de La Raza del Noroeste en la que se veía a Pumas descarrilar a la máquina de Cruz Azul.

“¡Olvídate de todo menos de mí, y festeja lo que quieras pero acuérdate de mí! ¡Que al fin de nuestro partido comprenderás tus males, sabiendo que ambos calificamos pero no somos iguales! ¡Porque ni tú ni nadie arrancarán de tu alma la bailada que en la temporada te di, los goles, las atajadas y tantas otras cosas que presenció la noche que en el Tec te entregaste a mí!”, respondió a Don Pedro el hijo del cantinero, quien era rayado a morir.

“¡Tómate esta botella conmigo, y en el último gol nos vamos, quiero ver a qué sabe el título sin que Santos meta las manos! ¡Esta noche no voy a mentirles, esta noche el América es campeón de adeveras, qué difícil tener que golearlos sin que sienta que a Romano no le duela! ¡Nada me han enseñado los años, siempre gano con los mismos goleadores, otra vez a brindar con perdedores y celebrar por mis chilangos triunfadores!”, cantó el Chido One, levantando su trago de tequila.

De repente, un desconocido a la cantina se coló y al Chido One con un zape y su voz le replicó: “¡Hoy me reclamaron por venir a verte, no quieren que vuelva a la final jamás, dicen que si vuelvo encontraré a Lapuente y que sus águilas me descalificarán! ¡Piensan asustarme para que me deje, pero ni la monumental lo podrá lograr, mientras Vuoso a Santos todavía quiera siempre estaré presente para gallinas pelar! ¡A mí no me asustan chilangos lenguas largas, que solo presumen para apantallar, nosotros somos laguneros que no temen nada, y aunque no sea favorito no nos sabemos rajar!”.

El chanflazo es para la directiva del Guadalajara y es que Jorgito Vergara es de los pocos directivos en nuestro rancho (si no es que el único) que se apoya de profesionales de distintas áreas para que sus jugadores salgan de sus debacles futbolísticas. Resulta que el Rebaño ha mandado a varios jugadores a Colombia (Omar Arellano, Omar Bravo y ahora al Bofo Bautista) para que realicen terapia Gestalt, obteniendo resultados positivos. ¿Estos trabajos ayudarán a Vergara a sacar al buey…, perdón, a la chiva de la barranca?

El calcetinazo es para Giovanni Dos Santos y Carlos Vela, este par de chamacos que tienen talento pero en la Liga Premier nomás no la ven llegar. Ambos han sido relegados de sus respectivos equipos y aunque aún son muy jóvenes en un par de años ya no se coserán, como mi tía la dejada, al primer hervor. El mercado invernal se acerca, abriéndose una posibilidad para que Gio y Vela cambien la banca del Arsenal y el Tottenham por la de otros equipos europeos que no solo los manden por los “chescos”

Y el desempance es para el Vasco Aguirre, a quien el alma le regresó al cuerpo después de la tremenda decepción que nos dejó en Sudáfrica. Hay tienen que Javier comenzó con el pie derecho su nueva aventura en el fútbol español al mando del Real Zaragoza, con el cual logró un importante empate a uno en su visita al Getafe. Quizá el Vasco sea malo para hacer enchiladas verdes al estilo Tri, pero al parecer la paella le sale mejor que los frijoles que se le queman en cada Mundial que dirige

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