Efraín Palomino Flores
Corresponsal de La Raza del Noroeste
El Vasco, como todos los que amamos la cáscara en esta bella tierra, tropezó de nuevo en el mundial y con la misma piedra de hace cuatro años (y de las últimas cinco justas mundialistas: los fatídicos octavos de final).
Ya ni llorar es bueno,. Después del domingo nos queda claro que México aún no está listo para ganarle ya no digamos a las grandes potencias porque vaya que se les compite sino a sus propios errores.
Es verdad que el arbitraje nos apuñaló (Juanga ni te apuntes) con el primer gol, sin embargo, el error de Osorio y la poca ambición mostrada por el Tri al anotar el Chicharito demuestran que a nuestros paisanos se les sigue cargando el muerto.
¿Qué sigue después de esta nueva frustración? Hay que darle vuelta a la página y aprender de partidos tan duros como el Holanda – Brasil y el Argentina – Alemania para saber qué nos falta para codearnos con los “Chulos” y no seguir pajareando con el sueño del mexicano cascarero: el quinto partido.
Aunque seguimos con el nudo en la garganta, no todo fue malo en la participación tricolor: algunas individualidades como Pablo Barrera y Efraín Juárez destacaron y no dudemos que sean las próximas exportaciones de la cáscara mexicana que, en cuatro años, nos ayuden a seguir adelante.
